20 de agosto 2012
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Espectacular

  • El gran susto del pitufo de la película "No"

    Pascal Montero encarna al hijo de Gael García y se urgió ene con las marchas.
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    Pascal Montero (9), le diré que la tiene más clara que varios guailones de la farándula y nuestra tevé. El  enano que hace al hijo de Gael García Bernal aseguró el chancho y guardó en el banco el milloncito que le pagaron. 

    Pascal nunca había salido en comerciales ni en la tevé. Pero a fines del 2011, se pegó la escurrida de lo que significa saltar a la gran pantalla y con estrella de la talla del cuate Gael García Bernal.

    “Para mí todo lo que ha pasado es muy grande en comparación a lo que hice. Me ha gustado mucho”, comentó a La Cuarta el peque que en la cinta sobre el plebiscito del 88 es el hijo de la actriz Antonia Zegers y el galán charro.

    - ¿Hubo alguna escena en la que te urgiste o te diera julepe?

    - En la escena cuando Florcita Motuda está cantando, vienen los carabineros y empiezan como a pegarle. Ahí la cosa se descontrola y me asusté un poco. 

    -Debe haber parecido que lo machucaban de verdad..

    - Es que había gente que la llevaban presa y me dio mucho miedo. Un carabinero fue a salvar a Gael por el alboroto, fue en una escena en la calle como de protesta y parecía muy real. Fue muy duro, fue la más difícil para mí.

    PERGENIO AHORRADOR

    A diferencia de tanto guailón farandulero o chico reality que se gasta las chauchas en puras tonteras. Este péndex es bien profesional y  pensando en su futuro decidió ahorrar la paga por la  cinta. 

    “A mí me dieron el dinero y lo tengo en una cuenta de ahorro en un banco”,confesó.

    - Disculpa lo metido, pero ¿cuánto te pasaron?

    - Un millón.

    -¿Y no te has farreado ni un piticlín?

    - Lo estoy guardando para un ahorro o un viaje. Igual me compré unos juegos, pero me dicen que ahorre. También me compré ropa.

    - ¿Cómo fue la onda con Gael?

    -  Él es como un gran amigo para mí, lo conocí y me acompañó todo el tiempo, me alegró, me ayudó a dar lo mejor que podía. 

    - ¿Se rajó con algún consejo?

    - Me decía que tenía que hacer como si ocurriera algo muy bueno en las escenas de felicidad. Que me emocionara como si  viera a  mis abuelos.

    - Supongo que el cuate debe haber quedado cachudo cuando le tirabas muchos chilenismos.

    - No importaba que fuera mexicano, él entendía todo.

    - ¿Cómo lo hiciste para llorar? Te apretaste los dedos, pensaste alguna tontera? 

    - No, en algunas quizás lloré un poco, pero no me costó tanto. A veces me colocaban unas gotas.