22 de junio 2012
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  • El Mago sí tendrá final en Brasil

    Con un golazo, Jorge Valdivia puso al Palmeiras en la final de la Copa brasuca y dejó atrás los atados de su secuestro.
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    Días malos había pasado Jorge Valdivia en el Palmeiras, y no precisamente por el rendimiento futbolístico o las lesiones, esas que lo tuvieron tantos meses a puro cornetismo.

    Era el secuestro que sufrió junto a su iñora Daniela Aránguiz lo que tenía sacado al “10”, sin ganas de volver a pisarla en terruño brasuca, pero anoche el Mago puso todo en orden, pues fue el astro de la clasificación del Palmeiras a la final de la Copa de Brasil, luego de empatar 1-1 frente a Gremio, resultado que los puso en la instancia decisiva, ya que en la ida amarraron un 2-0 que resultó determinante.

    En la historia del “Verdao” sólo hay un trofeo de ese cocido en toda su historia, por lo que instalarse en una nueva final fue algo que dejó vueltos locos a los torcedores del Palmeiras.

    El ahora bigotón titiritero salvó de un infarto a los chascones de su team, ya que el Gremio partió ganando el lance a los 67’, gracias al emboque de Fernando, quien dejó sudando a la fanaticada verde, ya que un golcito más y la cosa se definía desde el manchón de tiza.

    Pero ahí fue donde surgió la calidad incomparable de Maguiño, quien ingresó a la hora de partido y a los 72’ colocó la tranquilidad para su elenco, al ponerse con un pepón, donde se sacó a dos palitroques, hizo una pared y definió al primer palo.

    Como la emoción del gol es como un orgasmo, dicen, el Mago celebró como cabro chico, se sacó la camiseta e hizo el gesto de que estaba loco y se fue hecho una bala a la banca, pa’ darle un abrazo al profe Luis Felipe Scolari.

    Jorge Valdivia va por su segunda corona con la camiseta del Verdao, puesto que el 2008, en su primera etapa en el cuadro caipiriña, se alzó con el título del Paulistao, donde se ganó para siempre el amor incondicional de su torcida.

    El rival pa’ la final de la Copa de Brasil ya está claro: el Coritiba. Sí, pues los otros aspirantes al título dejaron en el camino al poderoso Sao Paulo, lo que los hace un equipo de temer. El Mago y sus garotos tendrán que sudar cachaza pa’ regalarle una sonrisa a sus incondicionales.

    “LE DEDICO EL GOL A MI FAMILIA”

    Apenas acabó la mocha entre Palmeiras y Gremio, Jorge Valdivia enfrentó los micrófonos de los apóstoles brasucas, y lo hizo más emocionado que un maestro de “la contru” con el cartón ganador del Loto.

    “Hoy se demostró que hay que ser perseverante. Yo estaba en la banca y tuve la suerte de entrar y convertir. El que está “allá arriba” me ayudó y no me queda más que agradecer a mis compañeros y dedicárselo a mi familia”, descaseteó el Mago, que no paraba de hacer pucheros por la carga emocional de volver a convertir luego de ser secuestrado por cacos brasileños.

    Fue tanta la conmoción en el cuore de Valdivia, que no pudo seguir “falando”, por las lágrimas que tenía contenidas en la garganta y que no lo dejaban sacar la voz.

    “Pido disculpas a todos ustedes, queridos periodistas, pero no puedo hablar, ni parar de llorar. Estoy muy contento. Ahora iré a celebrar y después de eso, recién podré hablar y me acercaré a ustedes”, remató el Maguiño goleador con una lágrima en la garganta por el desahogo que tuvo anoche.