De todo hay en la Viña del Señor, incluso un par de profes aguditos, a los que la justicia gringa les permitió mantener su página web, que los califas utilizan para hacer contacto con chicas provistas de taxímetro.
La idea de este estupendo negocio la tuvieron Chris García, ex presidente de la Universidad de Nuevo México, y David Flory, ex profesor de Física en la Universidad Fairleigh Dickinson de Nueva Jersey.
Los exitosos profes de educación superior crearon la página Southwest Companion, que inicialmente fue detectada, investigada y al final cerrada por el largo brazo de la ley en Gringolandia, según vocifera el Alburquerque Journal, de Nuevo México.
Los acusaron de echarse a las alforjas pingües ganancias con el sudor de la frente y otras presas de las chicas de “atención al cliente”.
Los académicos del cacheteo lanzaron al ciberespacio su idea en 2009, y según la policía, la web habría contado con un total de 14.000 usuarios, incluyendo a 200 prostitutas.
Los sapeos de la Fiscalía de Nuevo México indican que García y Flory la cortaban con cincel, ya que los clientes pagaban hasta 1.000 dólares la hora por sus servicios, aunque el pago no se realizaba mediante esa página sino en metálico.
Por eso encanaron y los sentaron en el sillón de los acusados, donde el juez Stan Whitaker los puso libretas y dijo que a los profes no les llegaba el calificativo de proxenetas, cheficas o alitas cortas, ya que la ley de ese Estado gringo no contemplaba la web como facilitador de la prostitución.
Y para rematarla, el abogado de García, Robert Glorence, afirmó que su cliente “jamás recibió un centavo por esas actividades y tampoco controló o dirigió las actividades de las mujeres que se anunciaban como prostitutas”.
O sea, los tatas son unos altruistas, unos benefactores de los acumulados de la humanidad. ¡Mish!