Un nuevo crimen de un menor en menos de 48 horas tiene estremecidos a los argentinos, que el sábado se desayunaron con el asesinato de un peque de 6 años, que fue decapitado y cuyas manos también fueron cortadas.
En esta ocasión la víctima de la violencia fue una guagua de 18 meses, la que el pasado miércoles había sido secuestrada en Buenos Aires junto a su madre, de origen chino.
En un caso que tiene súper intrigados a los agentes policiales trasandinos, la mujer, que sólo habla mandarín, fue liberada por su captores, los que no tuvieron misericordia con el peque, al que asesinaron de un balazo en la cabeza.
La policía che estima que en ambos casos podría tratarse de una venganza o un ajuste de cuentas por dinero.
Sin embargo, tampoco descarta que el padre de la guagua, que fue denunciado por violencia intrafamiliar por la mujer, haya tenido alguna participación en el hecho.