Abi Stroud (18), de Newport, Gales, afirmó que no encuentra novio por su terrible adicción a las papas fritas. Todo debido a un trastorno de alimentación selectivo.
La muchacha se engulle tres bloques de queso cheddar y tres bolsas de patatas a la semana. “Cuando me sugieren comer algo diferente me siento mareada y enferma”, confesó.