La rucia Marina Bezrukova deja con el cuore latiendo a mil por segundo al equilibrar sus 120 centímetros de callaguaguas a casi 100 metros del suelo.
La ricura pertenece al colectivo ruso MADS Rope Jumping, cuyos miembros se caracterizan por osadas performances en altura.
Esta vez, Marina y su equipo se empinaron a uno de los edificios más altos de Moscú, la capital de Rusia, y en la terraza se mandaron su experiencia extrema.
Ella se despojó de su chaleca, se calzó sus zapatillas y le colocaron una cámara en la cabecita.
Con el aparato puesto y grabando, Marina salió de la zona segura y desafiando la altura y el vértigo comenzó a dar sus pasitos sobre una estrecha saliente.
Obvio que el video subido por MADS la rompió en Youtube, donde ayer superaba las 500 mil visitas.
Es que más allá de la hazaña de la rusoski, llama la atención a los califas la forma en que su “Do de pecho” vibra en las alturas.
La cabra, después de pasearse varios minutos allá arriba, dijo que estaba encantada y que esperaba seguir deleitando a su público con más osadas aventuras en picachos y otras altas cumbres.