Caperuzo del teletrabajo aterriza en Peñalolén
24.05.2010
Con ocho años de existencia en Uruguay, el teletrabajo se ha transformado en una nueva y súper útil herramienta para que los charrúas vendan sus productos o servicios más allá de sus fronteras.
En la actualidad más de 50 mil personas se ganan los porotos en ese país gracias a esta nueva modalidad, que incorpora las tecnologías de la información y las distintas plataformas existentes en internet para este propósito.
Lo grosso es que ahora el teletrabajo será una realidad en Chilito, gracias a la iniciativa impulsada en este sentido por la muni de Peñalolén, que no por nada ganó hace un par de años un reconocimiento internacional por su desarrollo en materia digital.
El encargado de echar a andar la máquina en la comuna capitalina es el yorugua Álvaro Lamé, el mismo que estuvo involucrado en el surgimiento del teletrabajo en su país.
El lanzamiento del proyecto piloto se llevará a cabo el viernes 28 de mayo y la idea es capacitar a unos mil peñalolinos durante lo que resta del año, con el fin de brindarles nuevas oportunidades de negocios.
"Al hablar de teletrabajo se pueden mencionar dos modalidades. La primera es la más conocida por la gente y es aquella que se refiere a quienes trabajan para una empresa pero desde un lugar físico distinto, a distancia, a través de Internet.
El otro modelo es el que empleamos nosotros y que vamos a desarrollar en Chile. es el de trabajo sin relación de dependencia; es decir, que un trabajador, desde un espacio físico determinado, pueda vender sus productos o servicios a un mercado mucho más amplio a través de Internet. O sea, que se incorpore al mercado global, que está determinado por la cantidad de gente que hoy tiene acceso a internet en todo el mundo, que hoy llega a 1.800 millones de personas", explica Lamé.
O sea que el tema no es menor, porque Chile cuenta con un mercado de apenas 16 millones de potenciales compradores, en comparación a los casi 2 mil millones que podrían interesarse en un determinado producto o servicio.
“A lo que apuntamos es que la gente genere un pensamiento global en cuanto a los mercados y las posibilidades de trabajo que tiene”, precisa el charrúa.
Al ahondar sobre el tema, el uruguayo puntualiza que "este modelo otorga más oportunidades a través de un mercado más grande, con un trabajo mucho más flexible que no depende de una empresa o una organización, sino que el individuo depende de sí mismo. Es decir, si trabaja y vende, gana, de lo contrario no gana".
Respecto de por qué se eligió a la comuna capitalina para lanzar la iniciativa en Chilito, Lamé explica que "lo más importante es que Peñalolén es un municipio que ya ha desarrollado una cultura más adecuada a lo que es la economía digital. Además, sus autoridades tienen la visión y las ganas de avanzar en este sentido".
ALCALDE
Como es natural, uno de los más entusiasmados con la idea de implantar el teletrabajo es el alcalde de Peñalolén, Claudio Orrego.
Es que el hombrón tiene claro para dónde va la micro y quiere que se suba la mayor cantidad posible de vecinos: "Bajo el lema de 'Trabajar acá, vender allá; cobrar allá y gastar acá', queremos que nuestros emprendedores, a través de las capacitaciones que les vamos a entregar, puedan abrirse a los mercados tanto del resto de las comunas del país, como a todo del mundo", explica la autoridad comunal.
Lo mejor de todo es que para emplear estas herramientas no es necesario ser un capo de la computación ni nada por el estilo: "Contra lo que se podría presentar, la mayoría de quienes toman parte en el teletrabajo no son profesionales y hay un alto número que ni siquiera terminó el colegio", aclara el edil.
Orrego precisó que en principio el curso es para emprendedores de Peñalolén, "pero hemos pensado en ampliarlo. Es decir, si hay personas de otras comunas que quieran emprender en Peñalolén, las vamos a coger y les daremos una mano".

