"No temáis. Seguiré firme junto a la barra pop..."
No es fácil ser la voz de los sin voz, pero alguien tenía que hacerlo. ¡Y me tocó a mí!
Fue hace un año cuando se me encomendó la tarea de erigirme en el representante de la barra pop tramitada, evitada, rehuida o esquivada por funcionarios de distintos organismos a la hora de pitear por algún problema comunal o vecinal, muchas veces de rápida solución, pero que es (o era) más fácil tirar por el desvío...
Y en esa labor puse todo mi corazón de espuma de alta densidad, duro para soportar las mayores presiones, pero blando, a la vez, para entender a la barra y ponerle mi lupa copuchenta a las dificultades que día a día enfrentan los chilenos anónimos.
Fue un año de por sí difícil y lleno de pega, luego que se nos sacudió la pallasá por el tremendo terremoto que afectó a Chilito en febrero del año pasado, así que, ¡imagínese, estimado lector, qué de problemas surgieron a raíz del remezón!
Pero nada ni nadie me detuvo ni me detendrá para denunciar aquellas situaciones que me parecen un abuso, un descuido o, simplemente, parte de la desidia de algún oscurito personaje, de esos que argumentan siempre con un "pero...", un "vuelva otro día...", "tiene que traer el rut de su señora, el carné actualizado de su suegra, y las vacunas al día de su perro... Y si no tiene perro, ¡consígase uno!", todo, para hacerle el quite a los problemas de "otros".
Pero ¡no temáis, Yeims está aquí! ¡Y para quedarse! No transaré ni un milímetro en la tarea encomendada de enfrentar y buscar solución -sino a todos-, a la mayor parte de las dificultades que día a día deben aguantar los vecinos de Chilito.
Con mi gran cuore de poliuretano extendido, mi lápiz y mi cámara, no dejaré de tender mi mano fraterna a la barra pop en problemas...

