Vecinos de pasaje Mario Alegría ya no quieren más suciedad
Más que chata está la barra pop de la población Obreros Municipales, en Conchalí, por la gran suciedad que existe en el pasaje Mario Alegría.
La pesadilla comenzó hace unos 10 años, cuando llegó al sector una familia de feriantes que se tomaron el pasaje y lo convirtieron en un establo para sus cinco caballos.
"En ese instante no se les dijo nada porque pensábamos que serían cuidadosos con los animales, pero no fue así, la caca anda por todos lados", señaló una vecina.
"Y eso no es todo, ya que los verduleros botan todo lo que no les sirve en medio del pasaje, lo que provoca que la inmundicia y los malos olores se multipliquen", agregó la mujer.
La cosa se puso peor hace unos meses cuando el camión municipal de la basura dejó de entrar al pasaje, dejando que las cosas se acumularan por meses.
"De un momento a otro dejó de pasar, quedando la cochinada ahí mismo.
Nosotros tenemos que amontonar las bolsas en la esquina para que se las lleve, o si no también quedarían acá", comentó entero molesto un vecino.
La situación empeoró más cuando los ratones aparecieron por el sector.
"Nadie se asombró al ver los guarenes por las casas, porque son guarenes los que andan por acá. Era como obvio que en algún momento llegarían por aquí, si la cochiná no da para más", verseó el hombrón.
Para más remate, los vecinos de Mario Alegría no tienen pavimentado el pasaje y creen que esto se debe exclusivamente a lascondiciones en que está. "Hace años que queremos pavimentarlo, pero nadie nos ha dado una manito. Ya no sabemos qué más hacer", explicó la nonita.
Y la cosa es más o menos así, ya que los vecinos antes de acudir al Agente 004 se comunicaron con la Muni de Conchalí, quienes le señalaron que la pavimentación de arterias iba siempre a concurso y que lamentaban que nunca hayan salido beneficiados. Además, sobre el tema de la suciedad les comentaron que lo único que podían hacer es llevar un camión y sacar la basura, cosa que hicieron, pero que no sirvió de mucho, ya que a la semana siguiente estaba todo igual.
El Agente Sapeador no se pudo contactar con la Muni, pero no se dará por vencido. Así que en los próximos días irá con todo a encontrar alguna solución para los vecinos del pasaje Mario Alegría.

