La "Ruta del cráter" tiene una nueva versión en Quilicura
Meterse por la calle Cerro Portezuelo desde San Ignacio, en Quilicura, es una aventura no apta para cualquier tocomocho y está reservada para camiones, camionetas o autos con doble tracción y conductores con nervios de acero.
Al menos así parece cuando uno llega al lugar sin cachar el estado de la calle, que a la altura del 9.800 luce como una zona de guerra y llena de hoyos súper brígidos.
"La calle está mala porque por acá pasan muchos vehículos pesados", explica Fernando Plaza, quien trabaja súper cerca de los tremendos forados.
Cuenta que para pasar los tocos tienen que hacerlo con mucha precaución, "porque incluso a vehículos grandes se les han roto piezas y han quedado tirados".
El hombrón plantea que como ninguna autoridad, ni de la Muni ni del Serviu, le ha puesto el cascabel al gato, no faltan los tipos con iniciativa que para tapar los hoyos les echan tierra encima, dejando la tremenda polvareda en verano y un barrial que te lo encargo durante el invierno.
Eso sin contar con que el mismo barro tapa las alcantarillas y provoca que la calle se transforme en casi una laguna cuando San Isidro abre la manguera.

