Explosivo aumento de cirugías estéticas en niños a causa del bullying

El bullying escolar es un terrible fenómeno que ha sido imposible de erradicar. Por esa misma razón es que se han ido generando ciertos métodos para frenar esta situación.

Es que por más que cada año aumentan los planes de prevención y educación para frenar esta agresividad verbal, es cada vez más frecuente ver en las consultas de cirujanos plásticos a padres cotizando una intervención que ayude a corregir las “orejas aladas” de sus hijos, rinomodelación (operación a la nariz o ginecomastia (reducción de las mamas masculinas), con la finalidad de mejorar su autoestima.

Según la Sociedad Norteamericana de Cirugía Estética (ASAPS), la otoplastía ocupó el sexto lugar dentro de las cirugías más realizadas por hombres en el 2016, pero en niños esta cirugía ocupa el primer lugar, una realidad que en nuestro país ha ido en aumento en los últimos años.

Conforme explica el doctor Roberto Prado, cirujano plástico de Centro Médico El Golf y miembro de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica, “el fenómeno del bullying, tan masificado en los últimos años entre los escolares -y magnificado por las redes sociales a las que se accede cada vez a más temprana edad-, ha hecho que las otoplastías, rinomodelaciones y ginecomastías se hayan duplicado desde el 2015 a la fecha”, relata el especialista.

La llamadas “orejas de Dumbo o de Elfo” afectan de manera especial a los más pequeños (incluso desde los 6 años), llegando a extremos cómo ser operados durante los períodos de vacaciones, muchas veces acompañado de un cambio de colegio, para llegar con orejas “normales” a un ambiente nuevo, y así evitar estar en círculos perjudiciales, que pueden menoscabar su integridad.

Esta dramática situación fue la que vivió Pedro L. con su hijo que cursa séptimo básico en un colegio santiaguino. El imparable bullying que sufrió día a día su hijo lo llevó a tomar la drástica decisión de operarlo.

“La burlas eran constantes, y casi todo el tiempo llegaba a casa llorando. Hablamos con profesores y autoridades del colegio, pero nada de eso sirvió. Como familia tomamos la determinación de someterlo a una operación, corregir sus orejitas y cambiarlo de colegio. Actualmente, mi hijo es un niño feliz, y la pesadilla del bullying quedó en el pasado”, cuenta Pedro.

Otras operaciones

Algo similar ocurre con la ginecomastia (reducción del volumen mamario en los hombres), que en nuestro país afecta a cerca de un 35% de los adolescentes (en mayor o menor grado), quienes se ven sometidos a una serie de consecuencias que tienen directa relación con una disminución en su calidad de vida.

Otro caso que genera bullying en los menores es la nariz aguileña (de “pingüino” o “bruja”), ante lo cual la solución definitiva es la rinoplastia, pero como es una operación más invasiva, que requiere más tiempo de recuperación, ha aumentado mucho la rinomodelación, que mediante una inyección de relleno puede corregir desde defectos leves a moderados, de manera ambulatoria.

Bajo este prisma del ciberbullying, el doctor Prado estima que es indispensable orientar a los niños respecto a valores tan esenciales como la tolerancia y el respeto, para así erradicar definitivamente el bullying, pero mientras eso no ocurra cree que es necesario que las isapres e instituciones de salud vean algunos de estos casos, especialmente de otoplastia, como procedimientos reconstructivos y no estéticos.

Efectivamente, el objetivo de una otoplastía es devolver “a la normalidad” una alteración del desarrollo “y no pretende mejorar o embellecer al niño, que puede ser operado desde los 6 años para corregir sus orejas, y así evitar someterlos al estrés de ser molestados por sus pares, quienes pueden llegar a ser bastante crueles con quienes lucen diferencias físicas”, explica el cirujano plástico.