Depresión terminó infartando al popular “Chano” Garrido

Hace poco más de una semana, Lizardo Garrido volvió a su trabajo en el Estadio Monumental, y recién el sábado se le vio en el sector de Rapa Nui siguiendo el partido de Colo Colo con Huachipato.

El “Chano” estuvo alejado por casi un mes de la Ruca, y durante ese tiempo le dedicó largos días a sus hijos y nietos para vivir el luto por la partida de su amada Myriam, que lo acompañó por casi cuatro décadas y que el pasado 3 de febrero dejó de existir a causa de un maldito cáncer al pulmón.

Según sus más cercanos el mundo se le fue al piso con la tragedia, a tal punto que hace un par de días comenzó a sentir síntomas que terminaron con un infarto.

La noche del martes, el “Chano” sufrió un fuerte dolor de cabeza, las piernas se le adormecieron y un lado de la cara simplemente no lo sentía. Fue en ese momento que la familia decidió trasladarlo de urgencia a la Clínica Santa María, donde se le detectó una arteria completamente tapada.

El diagnóstico de los médicos fue inmediato, y en horas de la tarde el jefe de la captación de talentos jóvenes de Blanco y Negro fue operado para corregir la falla, que lo tuvo al borde de la muerte.

Garrido, de apenas 60 años, es un fumador empedernido, y si bien sus amigos destacaron que ya bajó la cuota de tabaco al día, otros factores influyeron para que el chascón cayera en este estado.

“Vivió seis o siete meses muy duros acompañando a su señora, que estaba muy enferma. Se preocupaba sólo de ella, y el ‘Chanito’ simplemente se dejó estar”, comentó su compadre Raúl Ormeño, quien ayer lo acompañó en la Clínica Santa María.

Sin embargo, la intervención del ex defensor resultó exitosa.

“Fue sometido a una angioplastía que intenta abrir la arteria y plantar una prótesis para que vuelva a pasar la sangre de forma adecuada hacia su corazón. Él toleró perfectamente el procedimiento, luego fue trasladado a a la unidad coronaria. Se encuentra en este momento en fase de recuperación y está estable sin dolor en el pecho y siendo vigilado. Si la evolución persiste de esta forma y no hay complicaciones, él podría ser dado de alta en las próximas 48 horas”, dijo el doctor Rubén Lamich, jefe de servicio de cardiología de la Clínica Santa María.