Diablita le exigió un trío

Doctor:

Tengo dos pololas y ambas me dan amor. Y mucho amor, porque al igual que ellas soy exigente en el cuerpo a cuerpo. Nuestras sesiones son mínimo de seis horitas con treinta minutos para comer alguna cosita . Después le seguimos dando al segundo tiempo. Y así es con ambas. ¿Soy feliz? Casi, por un cachito no lo soy. Pasa que una de ellas, la más diabla, sabe que como con dos cucharas y anda con el demonio en el cuerpo para hacer un trío. Hace poco me dio un ultimátum: si yo no le cuento a la otra que ando con la que quiere de a tres, ella misma la ubicará y se lo dirá. Y yo estoy re bien así, pero va a quedar la escoba, ya que la que no cacha nada es chapada a la antigua. El consejo, plis.

Ramiro

Don Rami:

Uno es libre de hacer lo que quiera con el muñeco, más usted que está soltero. Además, si macho y hembra quieren hacer tríos es cosa de ustedes. Lo penca es que una de las damiselas tiene el coludo en el body y la otra no. Pero esas son apariencias, mijo. Póngase firme, sondee a la chapada a la antigua y le plantea el tema del trío. ¿Quién sabe? En una de esas no lo mata por engañarla, lo escucha y puede que le diga vamos gritando ¡viva Chile! de a tres. Ahí la cosa se pondrá peluda, porque si bien todos son de tiro largo, aquí se le van a venir de a dos. Y hay que estar bien aperado para el aguante. Harto mariscal pastillitas azules y suerte.

 

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