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Elba Muñoz tiene como sultanes a 170 monitos maltratados

Elba Muñoz tiene como sultanes a 170 monitos maltratados

Matrona de Peñaflor levantó a pulso el primer santuario de primates del país.

09/11/2016 - Autor: Manuel Arévalo

Entre aullidos y lanzazos, pero también mucho amor, la señora Elba Muñoz le pone bueno para mantener día a día su Centro de Primates en Peñaflor, en la Región Metropolitana, que hace más de 20 calendarios se preocupa de recuperar a los macacos dañados tanto física como sicológicamente.

“Todo empezó en 1994, cuando un niño golpeó la puerta de mi casa ofreciéndome un mono barrigón. Con mi familia no supimos qué hacer, pero el niño nos contó que no podía mantenerlo. Y como en mi hogar teníamos varios animales, lo adoptamos”, contó Elba a La Cuarta.

Pasaron dos añitos y la matrona, madre de cuatro hijos, decidió darle un giro a su vida junto a su marido pediatra. Para ello abrió el primer Centro de Rescate para Primates.

“Hemos recibido cientos de primates dañados, heridos y varios con adicciones de drogas y copete. Monitos sacados de circos o de hogares particulares, donde la gente compra un mono y después no sabe cómo mantenerlo. En estos años he visto de todo, algunos casos muy dolorosos. Cuando me llegó el primer mono sentí que me estaba pidiendo ayuda a gritos, por fortuna lo escuché”, recuerda esta reina de la selva.

Doña Elba a puro ñeque

Elba Muñoz golpeó varias puertas en busca de subvención, pero sólo recibió portazos de vuelta. Por eso tuvo que abrir su billetera y levantar a pulso este santuario de los monicacos. Y, de vez en cuando, recibía una manito de algunos particulares.

“Me han negado ayuda por parte del Estado, así que esto funciona en base a apadrinamiento de monos. Así como también ayuda de los amigos de la feria, los que nos regalan las hojas de las zanahorias, coliflores, betarragas, lechugas y frutas; los monitos se los hacen chupete”, señaló Elba.

Actualmente, en el centro de rescate viven más de 170 macacos de diversas especies, atendidos como reyes por siete especialistas, en los 13.500 metros cuadrados de refugio.

“Antes, con mi familia teníamos plata, pero ahora tenemos monos y somos muy felices. No lo cambiaría por nada”, puntualizó la ayudante de San Francisco de Asís.

Si quiere ponerse con ayuda, aportes de hamacas, ropita de polar pa’l frío, o quiere apadrinar un monito, puede pegarse el pique al Centro de Primates, en Avenida Manuel Rodríguez 99, Peñaflor. O meterse en www.centrodeprimates.com.

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