En su casa huele a cachos, pero no lo enfrenta para no perder a sus hijos



Doctor Cariño:

¿Hasta cuándo voy a aguantar que mi señora llegue día por medio a las dos de la mañana? Más encima con olor a trago y no me da ninguna explicación.

Seguro me está poniendo los cuernos, pero no la castigo por mis hijos, que no deben ver a sus padres peleando.

Sin embargo, mi mamá me dijo que ella me gorreaba con un compañero de trabajo y le creo. Pero ahí estoy, mordiéndomela por mis críos, finalmente ellos son los que sufren, ¿no cree?

Un amigo me recomendó que saliéramos y nos lanzáramos hasta morir y que después nos fuéramos donde unas amigas con tarifa. Lo he pensado como una forma de venganza y ahí estoy, pensándola. Dígame qué hacer.

Marco Antonio

Marquito:

No se lo mando a decir con nadie. Su mamá dice la verdad y su amigo es un estúpido. El último no se merece su cercanía.

Es lo más importante lo que le dije en las líneas anteriores, pues lo que viene ahora lo debe hacer cualquier persona con dos dedos de frente.

Debe irse de la casa y siga viendo a sus hijos como un buen padre que es. Esta relación no da para más, se ve tóxica, mentirosa y fingida.

Sus niños comprenderán que sus papás no tienen amor y eso pasa con el tiempo. Lo importante es que no los abandone. No obstante, si ama a esa mujer luche por recuperarla, y al menos plantéele el tema para que lo conversen con altura de miras.

Pero viendo las cosas con mi experiencia, agarre sus maletas y diga chao. Déjela que se revuelque con quien quiera. Aunque le duela mi rey, hasta las muelas, su mamá le dijo las cosas por algo.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com