Encontró que un clavo saca a otro arriba del avión



Doctor: 

Me vine a pasar el Año Nuevo a Punta Arenas, porque tengo a mi abuela acá y mandé todo a la cresta, después que el corazón me lo rompió la Javiera, mi polola que me cagó con un compañero de la “U”. Sabe, a ella la amaba, pensé que iba a ser la mamá de mis cabros chicos, que le iba a llevar el desayuno a la cama, y todas esas pajas románticas. Pero me metió los lápices punta gruesa en el ojo con este gil desgraciado, que para más remate debo seguir viéndolo en las clases de arquitectura.

La cosa es que en al avión quizás qué cara traía, ya que la azafata me tiró una frazada y me dijo que no valía la pena ir así tan triste por la vida. Cuando se acabó el vuelo me animé a hablarle a la aeromoza, es flaquita, de pelo liso y carita de guagua. Por pega le toca viajar todo el rato acá a Magallanes y me ofreció que si quería podíamos salir en su día libre. Disculpe si le parezco demasiado mamón, pero me da miedo volver a entregar mi corazón.

Nano

Querido arquitecto:

La vida está llena de puñales, mi pequeño saltamonmtes. Algunos los meten con ajo, otro son de carne y los clavan por la espalda o, incluso, donde esta cambia de nombre. Por eso, no crea que usted fue el primero ni va a ser el último al que le dejan la nuca como papa, aunque harto vaca que resultó ser su Javita, que le ploteaba el hualala al patrañero que, lamentablemente, tendrá que seguir mamándeselo en las clases. Lo importante, mi querido “Miguel Ángel”, es que ya se dio cuenta que de esa agua no valía la pena seguir bebiendo, aunque brotara de una vertiente rosada y “olorosita”.

Pero eso, Nanito, le hizo tilín en el muñeco arriba del avión con esa azafata de pelo sedoso como Rapunzel. Lo más fácil sería decirle que le pusiera piloto automático para hacer volar a la flaca que se lo pasa en las alturas. Sin embargo, ella no se merece ser el clavo que están sacando al otro que se lo mandó a guardar. Me pareció un gallo honesto y sé que sabrá irse calmao por las piedras. Simpre en directo, siempre con respeto.

Suerte.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com