Enganchó con galán puntudo que venía con la mansa sorpresa

Doctor Cariño: 

No sé cómo empezar porque aún estoy en shock. Confundida.

Sucede que el sábado pasado fui a un pub con una amiga y conocí a un tipo muy simpático, al nivel de que me gustó mucho. Alto, guapo, chistoso y muy sensual. El asunto es que me cayó tan bien que le acepté ir a su departamento a tomarnos algo. Estaba todo ok hasta que él me dejó en el balcón, porque dijo que iba a buscar un chaleco.

El problema es que cuando volvió apareció desnudo y con la cosa colgando, que por lo demás era bastante grande. Me puse a llorar y él partió a su pieza, se vistió y me fue a dejar a mí casa.

Se deshizo en disculpas, me dijo que era una persona liberal y que pensó que yo también.

Me llama, no le contesto e insiste. Me gusta. Ayuda.

Mary

Mi perrita guacha:

Me la imagino cuánto habrá sufrido al ver la guarifaifa dantesca de un hombre desconocido. Larga como ella sola y como si fuera el morenito del Guasap.

Y usted ahí, turnia observando tan grotesco aparato. Le digo esto porque espero que nunca más entre a pata pelada con un hombre desconocido. En una noche no puede llegar e irse a un departamento con un compadre que conversó un par de horas.

¿Y si le hubiese pasado algo más grave? Agradezca que sólo le mostrara el manguaco y no le hizo nada más. Si le gusta, olvídelo. Ningún caballero, por muy liberal que sea puede aparecer en pelotas frente a una dama. Que le sirva de experiencia y bloquee al desgraciado. No lo pesque ni por si acaso.

 

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com