[Foto] Cache cómo ex pesista olímpico la hizo para quedar como fideo

A seis años desde que colgó las pesas, Cristián Escalante tuvo un cambio radical en su vida. Pasó de ser un tanque de alto rendimiento a uno en reposo, con casi 142 kilates. Eso hasta fines del 2016, cuando decidió ponerse un sensor light.

O sea de un día para otro, Escalante dejó de zamparse un par de tocomples y los canjeó por frutas o ensaladas. Un giro totalmente necesario ya que aún seguía una dieta de deportista de alto calibre, pero con una sedentaria pega de escritorio.

“Cuando era deportista podía pesar 142 kilos, pero con una mayoría de porcentaje de musculatura. En cambio luego del retiro seguí pesando lo mismo pero de pura mierda. Y ahí empecé a tener síntomas que afectaban mi salud como el tema de la glucosa o marcas oscuras en el cuello. Ahí me di cuenta que ya no me era útil seguir siendo un tanque”, desembuchó el otrora “Gordo de Oro” a La Cuarta.

– ¿Cuál fue el cambio más drástico pa’ tu día a día en el manye?
– Lo bueno de ser deportista es que uno aprende a ser disciplinado. Yo me puse en campaña y rápidamente aprendí a comer de nuevo. Ahora lo hago como gente normal.

Todo light

– Ahí cambiamos el plato de tallarines por lechuguita supongo…
– Obvio. Pasé a comer ensaladas, a tomar juguitos sin azúcar, a comer sólo un trozo de pan en la mañana y otro en la tarde. Evitar las carnes rojas. Eso te hace bajar muchísimo de peso. Aunque hay que decir que es mucho más caro comer sano.

-¿Sabes cuánto has bajado?
– Mira, andaba por los 144 kilos… pero sabes qué, no me he querido pesar porque lo estoy haciendo a conciencia.

– Igual te vas dando cuenta de los cambios con la ropa que ocupas…
– Por supuesto. Pasé de comprar ropa en la americana o importada de Canadá y Estados Unidos, a ser talla L.

– O sea ahora estás para ir a pasear al mall.
– No te imaginas lo que es para un gordo el simple hecho de ir a un mall. Llevas plata, pero no puedes comprar nada de ropa. Siempre terminas gastando en el puro patio de comida. Yo ahora pude comprarme una polera en una tienda, ¡algo que no hacía hacía hace 17 años!

– Oiga, me soplaron que subió una foto a sus redes sociales diciendo que bajó gracias al “Método Grez”, ¿cómo fue eso?
– La verdad era una joda y más de alguno cayó. Incluso tengo una colega se compró el libro, jajá.