El hincha más triste de Wanderers: “Me da miedo que le pase algo al DT”

Quién no ha llorado, quién no ha querido pegarle un combo a la tele, pero las 12 cuotas pendientes en la casa comercial lo impiden. Es rabia, frustración. Son puteadas al árbitro también. Cambia el color de la camiseta, pero el sentimiento es el mismo. Sin embargo, son pocos los que pueden decir que llevan setenta años asistiendo al estadio.

Para que entienda: el domingo, Wanderers perdió en Playa Ancha frente a Santiago Morning, sumando casi seis meses sin ganar de local. Obviamente, los hinchas pidieron la cabeza de Nicolás Córdova, pero hubo un descargo que llamó la atención.

Justo a la salida del estadio, el tatita Fernando Ojeda fue entrevistado por el CDF y su reclamo dio la vuelta al mundo. “Me voy a morir, pero mi equipo, no”, gritó.

Es cierto, los caturros recién volverán a la cancha el 18 de marzo, en la visita a Copiapó, y aún es un misterio si el técnico estará en la banca.

Como hay una disputa por lucas, se ve difícil su partida, y La Cuarta quiso conocer la opinión del abuelo fanático, quien pidió aclarar que “todo lo que he dicho es por la pasión que me mueve. Nací con el color verde”, señala este vecino del barrio O’Higgins, quien tiene 79 años, tres hijos, cuatro nietos y un bisnieto.

-¿Y qué opina, entonces, del lío en la dirección técnica?

-No se quiere ir, ¿y qué va a suceder? Se va a rebelar la juventud, vendrá un problema grave. Si Wanderers no gana el próximo partido no sé qué le va a pasar a Córdova. Están todos en su contra.

– Aparecieron unos rayados amenazando al técnico, jugadores y dirigentes…

-A mí me preocupa lo del técnico. Hay desesperación entre la gente y no lo podemos soportar. Que se vaya, por su bien. La ciudad no lo quiere, él es el responsable, nos llevó a la Primera B y ahora no está actuando bien con el club.

– ¿Mejor pagarle para que se vaya?

-¡Dónde está la ética de este señor! No estamos en situación de pagar 400 millones, debe tener cabeza y pensar, no es un Dios para decir lo que hay que hacer. Me da miedo que le pueda pasar algo. No quito sus virtudes, fue gran jugador, pero no está pensando y se le puede venir el mundo encima. Es grave, el porteño ya se aburrió.

– ¿Esperaba que su declaración causara tanto impacto?

-Nunca pensé en mí, estaba defendiendo a mi club. No quiero fama, ya soy conocido en Valparaíso y otras regiones. El video se viralizó, recibí comentarios desde Estados Unidos, familiares en Suiza, en Europa también se vio y en México. Todos hablaban del sufrimiento de un hincha.

– Acaba de decir que es conocido en el país…

-Fui gran deportista, además de jugar fútbol, me dediqué al básquetbol y luego fui árbitro internacional. En todos lados me preguntaban por Wanderers.

– Y ahora quedó como el tatita más fanático…

-No me creo taaan tatita. Aún soy un hombre activo, juego y me divierto, pero si me tildan así, está bien. Soy un tatita que ama a su institución.

– ¿Y cuándo nació este amor?

-En 1948 ya estaba viendo a Wanderers. Mi papá, César Ojeda, jugó en los años veinte y fue seleccionado. Soy socio de butaca, ya pagué mi cuota hasta el 2019.

– Han sufrido harto los porteños…

-Nadie sabe cómo es nuestra vida. Los que viven en cerros bajan a trabajar todos los días a pie, por escaleras, recovecos. Y se entregan por entero. Esos sí que transpiran, hoy nuestros jugadores no transpiran ni la mitad. Y la culpa también es de la dirigencia, ni siquiera va al estadio. Ojalá se acuerden del Wanderers de los años 50 ó 60. El rival que nos sacaba un punto hacía fiesta.

– Usted dijo que iba a morir, pero que Wanderers no debía hacerlo…

-Alcé la voz por los que no se atreven y es la verdad. A mi edad sé que en cualquier momento me puede dar algo y me iré de este mundo… me iré con pena y no quiero.

– ¿Pidió algo especial para aquel momento?

-No he pensado dónde quedarán mis restos, lo verá mi familia. Pero sí he dicho que si muero, será con toda la indumentaria de Wanderers, ese es mi deseo. ¡Yo me voy de verde!

Córdova está firme: “El club cree que lo podemos dar vuelta”

En noviembre estaba en la gloria, como Lucho Jara frente a un espejo de cuerpo entero. Claro, recién los caturros habían ganado la Copa Chile arrasando con la “U” en el Ester Roa de Conce (con un cupo para la Copa Libertadores) y todavía existían chances de zafar del descenso. Pero en un par de meses la vida le cambió a Nicolás Córdova, que hoy anda de las mechas con la dirigencia.

Con los verdes eliminados del copón internacional y sin destacar en Primera B, ¿para dónde va la micro? ¿Se queda? ¿Al final entregará el buzo? “Se le pidió un gesto por el bien del club y no aceptó”, comentó el presi del club, Rafael González, quien buscaba negociar la salida anticipada por un monto menor al que le correspondería, cifra cercana a los 400 millones de pesos.

La cuestión es que el propio técnico indicó ayer en radio ADN que “la verdad es que nadie me ha pedido la renuncia. Tuve una reunión y fue todo lo contrario. El club cree que podemos dar vuelta esta situación”.

Por siaca, en los potreros el team de Valpo ha acumulado un triunfo, un empate y dos derrotas, la última de ellas dolorosa: fue en casa ante Santiago Morning.

“Tengo claro que el no ganar genera malos humores en niveles generales y obviamente están en su derecho de hacer peticiones”, agregó el técnico con pasado en Palestino.

“Lo tomo con suma tranquilidad, porque finalmente han sido respetuosos en la forma que lo hicieron”, cerró Córdova, esperanzado en finalizar su contrato, que dura hasta fines de 2019.