Jubilado perdió la familia entera al pololear con una diosa de treinta y tantos



Doctor: 

Soy lo que usted podría calificar como el perfecto tatita: 65 años, con nietos regalones, viudo y dedicado a mis hobbies, entre ellos el tango.

Pero aún corre sangre caliente por mis venas. He tenido mis escarceos amorosos con una señoras de mi edad gracias a mis dotes tangueras, pero sólo en esos círculos.

El problema de amor es con una mujer menor, con la hermana de mi nuera.

Todo bien al visitar a mi hijo con motivo de las fiestas de fin de año y entre el regaloneo a los peques y los asados, aparece ella.

Una treintona cultivada en gimnasio y alimentación sana. No puedo juzgar a nadie en forma cruel, pero no es muy dada a la lectura, ni la música más reposada y clásica, pero con ganas enormes de aprender.

Bueno, se me acercó y llevé la conversación como lo que soy, un anciano.

Pero al cabo de los días, comenzó a preguntar por el tango y empecé a enseñarle el baile.

Una cosa llevó a la otra y descubrimos que había algo más. Y terminamos bailamos el tango feroz, donde volcó toda su energía y yo aporté mi experiencia.

Ahora somos pareja y mi nuera y mi hijo me odian. Ella se vino a vivir conmigo y queremos ser felices, sino lo somos  ya. Me nace la duda si metí las patas a fondo.

Marco Aurelio

Emperador:

No se me tire al suelo con eso del otoño de su vida, porque he sabido de personas de 80 y más años que no pueden dominar el frenesí, sean hombres o mujeres, y salen al merecumbé sí o sí.

En fin, mi viejo (es cariño, ¿OK?), no se urja con esto y deje de lado esos comentarios de que podría ser tu hija o tu nieta y blablablá.

Ella es una mujer hecha y derecha, que halló la horma de su zapato en todo sentido y lo quiere.

Es más, ustedes son felices y sólo los une el amor. Lo penca del caso es la relación con su hijo y la nuera, ya que arrastra una serie de cosas que dañan a la familia, pero ellos no deben verlo como un ser acabado y que sólo come papillas y está para apapachar a los nietos.

No, Marco Aurelio, siga con su treintona guapa hasta dónde puedan, sean felices y los demás que se amolden, vivan sus vidas, no las de otros.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com