La bella Kika Silva lució a su indio pícaro en el Obelisco

No tenía el cierre abajo, tampoco una hojita de perejil en la paleta. Simplemente, a un che le pareció llamativo el “llavero” que María Francisca Silva, su partner en Canal 13, lucía en plena calle Corrientes.

“Me gritó ‘te tengo envidia, boludo’. Es que la Kika siempre mata, en México, Costa Rica, Isla de Pascua. Se dan vuelta a mirarla, gringos, italianos… Pero ella siempre se ha mantenido más humilde que terno de toalla”, explicó el reportero, que viajó a Buenos Aires a cubrir el partido entre la Albiceleste y la Roja, en el cuarto pique al extranjero de la dupla.

– ¿Y qué queda para ti, Nachito?

– Las extranjeras me miran, como me ven autóctono me quieren llevar, porque piensan que soy indio pícaro. Me quieren llevar de recuerdo a Eslovenia o Rusia. La rompo, de verdad.

– Cada día se consolidan más…

– ¡Ay, Kika, no me muerdas la orejita! Ehhh, vamos paso a paso y estamos abiertos a cualquier posibilidad. Tenemos los pies bien puestos en la tierra, los míos están más sucios, eso sí. Y ahora hay que disfrutar. Paseamos, compramos alfajores, seguimos a la Selección y ahora cubriremos el recital de Soy Luna.

UNA DIOSA

Kika fue casi tan aplaudida como el Gary y Arturo Vidal en la llegada del bus de la Roja al hotel Hilton, accedió a cientos de fotos y repartió besitos a los fanáticos que alucinaban con un cambio de camisetas. ¿Su jugador favorito? “Todos, y hasta el entrenador. Es que son unos ídolos”, explicó.

– ¿Si hubieses podido pedirles algo?

– ¡Me habría encantado tener a toda la Selección y hacer un ceacheí masivo! O bien, lograr un saludo de algún futbolista.

– Tu primer viaje pelotero…

– Ha sido una súper aventura. Estuvimos con la barra chilena y nos trataron muy bien. ¡Grité Viva Chile con Nacho Pop! Hemos construido un buen fiato y siempre nos apoyamos. Me cuida, pero al final siempre termino cuidándolo yo.

– ¿Qué tienen los bifes que no tenga Nacho?

– ¡Nada! Es un galán de exportación y deja chiquitito a cualquiera. El argentino es entrador, pero respetuoso. Igual me quedo con los chilenos.