La rica Andrea Dellacasa lleva sus perillas donde calienta el sol

En búsqueda del sol, así se la pasa con el cuerpito tostadito Andrea Dellacasa que vino de visita express a Chilito y ya arma maletas pa’ volver al agüita de Ibiza.

Aunque apenas regresó en noviembre, la diosa ya está pensando en agarrar el bikini y emplumárselas de nuevo. “Me voy en 9 días más. Ahora me voy tres semanas, después vuelvo un mes y en abril me voy definitivo por la temporada y no me ven hasta noviembre. ¡Hasta el calor de nuevo!”, nos aclaró la trasandina, que ya está enamorada de la isla pepilla.

– ¿Cómo se viene la pega en la arenita y olas?

– Sigo trabajando en lo mismo que estuve el año pasado, en fiestas de barcos poniendo música los viernes, sábado y domingo. Ahora me certifico en zumba, así que también daré clases en la mañana.

– Cero opción de tenerla de vuelta con camas y petacas, entonces…

-No, para nada. Estuve mucho tiempo asentada en un mismo lugar, las opciones de trabajo allá son mayores que acá. Acá la televisión está bastante muerta, siempre los mismos rostros. Está en crisis la televisión chilena, frente a eso es mejor rumbear para otros lados.

EL CORAZÓN DE ANDREA ESTÁ OCUPADO

La brisa marina también ha tratado bien el contundente cucharón de Andreíta, quien hace ocho meses está prendada de un petazeta. “También vuelvo porque es de allá él. Estamos en la etapa en que nos extrañamos mucho, jejejé”.

-¿Y no le aproblema que vengas o lo dejes botella un rato?

– No, nada que ver. Estuvo conmigo en Año Nuevo en Argentina, conoció a los míos. Me vio actuando en el teatro -estuvo en la obra “Top Model”- … ellos tienen otra mentalidad, allá son más fríos y de cabeza más abierta, no son celosos.

– Es verdad, acá varios caemos en el flagelo de los estúpidos celos.

– Acá les encanta al principio, pero después no les gusta nada lo que una hace.

– ¿Qué consejo le darías al chileno promedio que tiene esa pifia?

-¿Al promedio? ¡A todos los hombres chilenos! Que pueden tener todas las mujeres en una si lo quisieran. Sólo tienen que ser más seguros de lo que tienen y eso. Las mujeres estamos súper empoderadas, y que salgamos a trabajar o nos vistamos sexy no significa que seamos malas mujeres, esposas o madres. Simplemente hoy podemos brillar a la par de ellos.