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Martín Cárcamo mostró hasta el diente de leche

Martín Cárcamo mostró hasta el diente de leche

El rubio natural se paseó por los barrios donde vivía cuando broca y el lugar donde conoció a su primer amor.

22/02/2017 - Autor: Pedro Mendonza

De vez en cuando Martín Cárcamo suelta parte de su infancia en las calles del barrio Miraflores en “Bienvenidos”, donde vivió sus peripecias de brocacochi y lo bien que lo pasaba. Y para cacharla toda, nos dimos un paseo con el rubio natural por sus calles de antaño cerca del Sporting de Viña, específicamente en su casa de pitufo y el lugar donde conoció a su primer amor.

Martín creció en un pasaje donde se jugaba con los vecinos. “Si en ese tiempo no había ni celulares, ni Wii, ni Play. Nosotros pasábamos horas jugando a la pelota o a los autitos desde una casa a la otra, con el pelao Vigneau hacíamos una gran ciudad desde un estacionamiento al otro”.

– ¿Qué cagaditas inocentes se mandaban?

Entre todos los que estabamos en el pasaje hicimos una pandilla, pero cómo yo era el más chico de todos, me ponía en un escritorio a contar cuántos chicles había pegado cada uno en los timbres de todo el barrio, por decir alguna.

– ¿Cuáles son los recuerdos que te quedan de esta casa?

Viví desde los 5 hasta los 20 años aquí, así que son muchos. Las fiestas que hacíamos con mis compañeros de colegio, y en realidad la casa no era tan grande como para que cupieran los 30. ¡Pero se hacía lo que se podía!

TAMBIÉN ERA LACHO

Entre los lugares que también marcaron a Cárcamo dentro de esta misma zona, pero al otro lado del Sporting, estaba la casa de su buen amigo Andrés Valderrama (actual padrino de su hija). “Fuimos compañeros desde kinder e incluso en la universidad. Estudiábamos juntos en la buardilla de la casa, pero hay que decir que aparte de todo, una de las razones de por qué esta casa es tan importante, es porque aquí conocí a uno de mis primeros amores, que era la vecina de Andrés, y me pasaba de una casa a la otra cuando me daba cuenta de que no había gente aparte de ella”.

– ¿Pasabas gateando?

No tanto así, llegaba de estudiar en mi jeep Samurai que me había logrado comprar con mis primeros sueldos, cuando comencé a trabajar en UCV por ejemplo, pero no puedo hablar mucho, porque no quiero comprometer a su familia, ni a ella en realidad.

– ¿Qué pasó cuando terminaste con ella?

Debo decir que como ya había comenzado a trabajar en Rock&Pop, y ya no tenía nada que me atara a Viña, decidí que lo mío era la animación y me fui a Santiago definitivamente.

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