Agustín Orión le hizo la cruz a la camiseta amarilla por cábala

La caña con la que amanecieron los Supercampeones era más grande que el rating que está obteniendo Amanda en sus últimos capítulos.

Es que los perniles albos no sólo celebraron un nuevo título. También el fin de un culebrón que tuvo a su técnico -Pablo Guede- pendiendo de un hilo. Y a su máxima estrella -Esteban Paredes- con un pie afuera de la Ruca.

Crisis que fue solucionada por el categórico triunfo ante la Cato y la generosa billetera del patrón de ByN, Aníbal Mosa. Chequera que el domingo por la noche vio salir un documento por 28 millones de pesos. Billete para que el cuerpo técnico, jugadores y utileros recibieran un premio extra al deportivo. ¡Ese es jefe, pues!

Bono que el portero Agustín Orión utilizará para comprarse de todo, menos camisetas amarillas. Es que el argentino no usa ese color por cábala y por eso se le ha visto con la camiseta alternativa en los últimos encuentros del Popular.

Chao amarillo

Todo comenzó cuando el atajapepas la rompía en Boca Juniors y en una campaña casi perfecta (sólo le marcaron seis goles en el torneo), se “comió” dos pepas jugando con uniforme “canario”.

“El buzo lo regalé”, dijo en esa oportunidad y no se vistió más con esa tonalidad hasta… ¡que La Serena le hizo cuatro!

Por lo mismo, en la Noche Alba y ante los de la franja, el bonaerense se colocó la indumentaria alternativa del Cacique. Y de paso dejó en el ropero el uniforme que inmortalizara Daniel Morón en 1991.

“Usaba el amarillo para rendirle tributo al alemán Harald Schumacher. Pero mi cábala eran los calzoncillos rojos. Ahora, comprendo perfectamente que Orión u otro arquero quiera jugar con otros colores. Lo que importa es que atajen”, detalló el campeón de la Copa Libertadores.

Es más, el hombre que se caracterizó por “llamar a la suerte” con diversos ritos le tiró la pérgola al ex xeneize. “Creo que fue fundamental en el resultado. Tuvo dos contenciones muy importantes y estuvo a la altura de lo que es Colo Colo”.