Pequeñín apenado porque pierna lo cambió por su profe

Doctor:

Necesito urgente una mujer que me ayude a pasar las penas.

Mi polola me dejó por su profesor de Matemáticas, y eso que yo le ayudaba en todas las tareas de su universidad.

Mientras yo le hacía la pega, ella me pegaba en la nuca con el docente.

Claro, seguramente eso me pasó porque soy un chico de 1,56 y él mide más de 1,80. Todo lo que es tamaño me mató mi existencia, y lo único que requiero para pasar este bochorno es una mujer desinteresada que me comprenda y ame.

Y de seguro no la voy a encontrar. ¿Qué cresta debo hacer?

Marcos

Marquitos:

Debo decirle sinceramente que lo siento.

Cuando uno se hace pebre por amor y ella le responde con unos cuernos del porte de un buque no queda más que llorar y tratar de dar vuelta la página.

Acá lo sentaron con el profe. Usted le enseñaba a hacer las tareas y ella hacía las tareas con el docente de los números.

Debe ser especialista en los números “en cuatro’’, el “sesenta y nueve’’, el “nueve’’ (el del potito), pero para qué darle más ejemplos.

El asunto es que debe curarse de espanto ni menos pensar en su físico. Que sea chico da lo mismo.Ese no fue el problema de por qué lo dejaron.

Hay chicos pulentos, el tamaño no importa y se debe ser muy gil para acomplejarse por el porte que se tenga.

Tire p’arriba, aunque le cueste por su porte, que todo va a pasar y estará feliz.

Su hembra le caerá del cielo. Acuérdese.

 

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