El acalorado debate de Piñera y Guillier a pocos días de la segunda vuelta

Este jueves, los candidatos presidenciales Sebastián Piñera y Alejandro Guillier confrontaron sus ideas en un acalorado debate radial. Se trata de la última instancia de este tipo antes de la segunda vuelta.

Cada ronda de preguntas se realizó en bloques de tiempo medido: los cinco periodistas tuvieron 30 segundos para preguntar y los candidatos, dos minutos para responder.

En este encuentro, ambos se refirieron a sus programas presidenciales. Y el diálogo no estuvo exento de controversia. Especialmente cuando Guillier se quejó por el poco tiempo para responder las preguntas.

“Al final no se entiende nada”, sentenció. Poco antes, el candidato de izquierda había asegurado que “la economía nuestra va a crecer, al menos en el piso, el doble que este año”.

Tensión

Gillier también se disculpó tras sus dichos de meter “la mano al bolsillo” de empresarios, admitiendo que “fue una frase desafortunada”. Sin embargo, también aprovechó de recordarle a Piñera que al término de su anterior gobierno, la economía del país se fue a la baja.

“Alejandro (Guillier) está siguiendo una línea de creerse triunfador antes de tiempo. Yo le recomendaría que el triunfalismo y la soberbia siempre son malos consejeros”, acusó Piñera.

El diálogo también estuvo marcado por la negativa del abanderado del Chile Vamos a responder ciertas preguntas, como en el caso del Aborto en Tres Causales. Piñera evitó profundizar en el tema argumentado: “No hay tiempo”

Propuestas

Los abanderados contrastaron sus opiniones, refiriéndose a las problemáticas de las AFP, la educación, la mala gestión del Sename y la inmigración.

Sobre el CAE, Guiller aseguró que “al 40% queremos llegar para terminar la deuda, eso significa que el Estado se hace cargo. Para siempre”. Por otro lado, Piñera fue rotundo al lanzar sus dardos contra la actual política de inmigración:

“Los que quieran venir a Chile a cometer delitos, a traer droga, bandas de narcotraficantes, crimen organizado les vamos a cerrar la puerta, ojalá con un candado”, sentenció, prometiendo que también piensa “perfeccionar” la ley antiterrorista.