Probó más que la tele con la nana, pero ya está chato

Maestro:

Trabajo en un camión de basura. No es la mejor pega, pero me sirve para juntar plata para estudiar electrónica, que es mi pasión. Me encanta armar y desarmar lo que sea.

La semana pasada quedé baboso cuando en un esquina, frente al tarro, había una tele botada. Pero cuando corrí a agarrarla salió una nana de la casa y me dijo que si quería podía pasar a probarla.

Cuento corto: la draculina me cobró peaje y me chupó hasta la vena gruesa. Fue corto y lo mejor es que, aparte de que la chillona gritaba en HD, después de enchufarla, la tele, el aparato funcionó. Me fui feliz, pero ahora vez que paso por afuera la dientuda me jotea. Y ya estoy chato.

 

José

Pepito:

Todos sabemos que escoba nueva barre bien, pero se le gastó el palo por jugar en esa cancha que le tendió la mano para quedarse con una tele nuevita, donde poder ver películas que levantan el espíritu y otras cosas sin huesos.

En todo caso, usted no tenía para que pagarle con la punta picana a esa caníbal, que me imagino que debe ser de una tribu jíbara, a la que le gusta achicar cualquier cabeza. Bastaba con entrar a la casa, probar el enchufe e irse. Pero a usted le gustó meter el macho en la hembra del amor eléctrico y ahora no quiere más guerra.

Le aconsejo que para la próxima agarren hartos tarros y pase fondeado por la casa del terror. Seguro que ella se olvidará de usted..

 

 

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