Conozca cómo las selfies pueden desenfocarl@ del amor

La mayoría de las fotos que publican los usuarios de redes sociales son selfies.

En patota, con la polola y sobre todo solos, regularmente coqueteando ante un espejo o poniendo caras raras, es una moda que cada vez gana más adeptos en quienes buscan el ángulo perfecto para proyectar su imagen y luego compartirla en el ciberespacio.

Lamentablemente esta narcisista moda acarrea bastantes problemas en las relaciones. Según una investigación realizada en nuestro país a más de 400 parejas, por el académico y experto en teconología, Daniel Halpern, de la U. Católica y James Katz de la Universidad de Boston, se demostró que mientras más selfies se sacaban en un año, peor era su percepción de calidad de pareja al año siguiente.

Pero no sólo eso, los expertos desarrollaron un modelo para explicar los dos principales mecanismos por los que esta relación empeora. “La primera es simple, y se llama celos.

Mientras más fotos una persona suba, más celos causa en la pareja, al ver además los comentarios de terceros”, explica Halpern, quien agrega que por ello se producen diversos tipos de conflictos, los que finalmente terminan afectando la relación.

La segunda razón es psicológica

El conflicto comienza a producirse porque las selfies que comparten las personas son generalmente las versiones ideales o aspiracionales de ellos mismos.

Escogen imágenes casi perfectas, muestran su mejor cara. La bomba finalmente estalla cuando su pareja, que es la que lo conoce más, comienza a aterrizar el “yo aspiracional” que proyecta el otro, y le pide que vuelva al “yo real”.

Halpern agrega que “estos conflictos son los peores, porque, por una parte, la persona que se saca selfies siente que su pareja no lo deja interactuar libremente en las redes, y la otra parte siente que literalmente le cambiaron su pareja”.

Para Felipe Cárdenas, presentador de SLBtech, lo más terrible es imaginar cuántas parejas están meditando terminar porque sencillamente la persona que los acompaña no le dedica tiempo.

“Cada vez que se juntan, uno de los dos prefiere su celular”. Y agrega que “el problema fundamental reside en el alto grado narcisista que lleva a una persona interesarse cada vez más en sus temas que en su pareja”.