Su gásfiter le deja todo malo, pero la tiene feliz en el amor



Doctor: 

Estoy separada hace un tiempo y como no hay hombre en casa las cosas comenzaron a echarse a perder.

No es que sea machista ni nada, pero si algo bueno tenía él era ser maestro chasquilla.

Bueno, como necesitaba un gásfiter, escribí a un portal de una muni pidiendo que me recomendaran uno.

Me comenzaron a llegar comentarios y a recomendarme a un haitiano. El tema es que varios de esos consejos eran como “él lleva harta herramienta”, “vas a quedar turnia de conforme con su trabajo” y con hartos “jijiji”…

Cuando llegó a casa, comprendí. No es que sea loca ni nada, pero como estoy sola y el hombre es lindo y simpático terminamos haciendo otro trabajo…

Han pasado como tres meses y lo sigo llamando, pero al final me deja las cosas peor y la gotera sigue que sigue.

Pedí otro consejo y me recomendaron uno chileno, que es bien feíto, pero que es eficiente para lo que es: gásfiter.

Siento que engaño a mi haitiano si llamo al que es feo. ¿Qué hago?

Beatriz

Estimada Betty Blue:

Más allá de que sea haitiano, chileno, colombiano, venezolano… acá su tema es de fácil resolución, incluso más que cambiar la simple gomita de la llave para que no gotee.

Lo que tiene que hacer, mi señora, es despedir al ineficiente que tiene de gásfiter y decidirse a hacer algo con él como, por ejemplo, tenerlo de amigui con ventaja, pololear, casarse, formar familia o dejarlo de lado.

Se ahoga con las mismas gotas que pierde a diario por no tener a alguien que haga esa pega de buena forma.

Llame al otro plomero, al que le paga para que haga ese tipo de pega, y se acabó el drama de pagar más por la cuenta del agua.

Ahora bien, si se siente el moreno de Haití, ahí lo pesca y le explica que la gasfitería no es lo suyo, que haga otra cosa para ganarse bien las lucas. Éxito.

Tus consultas y dramas de tipo amoroso pueden aparecer en la Ventanita Sentimental si las mandas a doctorcarino@lacuarta.com