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A Jacqueline van Rysselberghe la intendencia le llegó de rebote:
Jacqueline van Rysselberghe Herrera (44), "Coca, la Grande", Zarina del Biobío. Alcaldesa carismática y ahora intendenta. Madre de seis hijos, líder indiscutible de la reconstrucción regional y para sus adherentes, que se han multiplicado como gérmenes de levadura desde la madrugada del 27 de febrero. La "mujer de hierro", que suena incluso como presidenciable para el 2014, se confesó con La Cuarta.
- Antes del remezón, ¿se veía en el Seleccionado Nacional de Sebastián Piñera?
- No. Soy como una réplica más del terremoto. Nunca pensé en llegar a la Intendencia. No estaba dentro de mis aspiraciones y tampoco lo pretendía.
- ¡Ah, no le quedó otra!
- Hubiese preferido seguir en la municipalidad. Fue duro para mí, porque no es fácil dejar algo que era muy querido: Mi trabajo y la gente con que he estado por muchos años. Sin un periodo de preparación, y de un día pa' otro.
- ¿Conforme con su paso por la alcaldía?
- Logramos cambiarle la cara a Conce, pero me hubiese gustado finalizar el periodo concretando proyectos emblemáticos, como el funicular del Cerro Caracol o terminar la Plaza Jurásica.
- ¿Ya asumió su nueva condición de intendenta?
- Para mí, lo más cómodo era seguir en la alcaldía. Esto significa un desafío, un riesgo. Es apasionante, aunque con muchas variables que generan incertidumbre.
- ¿Se siente la Margaret Thatcher, la Dama de Hierro chilena?
- No, yo creo que sólo tengo manejo en la cosa pública. Capacidad y empatía con la gente. Conozco cómo funciona este cuento, porque he afrontado emergencias anteriores.
- ¿Cuál es su visión sobre el comportamiento del ex Gobierno Regional en las primeras 24 horas críticas después del Armagedón?
- Creo que hubo un problema crítico de falta de toma de decisiones. Fue un error gigantesco, que no se a quién le corresponde, si al Gobierno Regional o al Nacional, que no se sacaran a tiempo a las Fuerzas Armadas cuando toda la comunidad imploraba por ellas para mantener la paz, junto a las fuerzas de orden y seguridad. Lamentablemente, esta decisión se tomó muy tarde y debido a esa tardanza, nos hemos demorado casi una semana en restablecer el orden público. Hoy la tranquilidad ha regresado a las ciudades, pero eso nos ha costado mucho, y eso en gran parte gracias al toque de queda, que no es normal que exista en democracia. Pero gracias a ello, el comercio ha comenzado a abrir sus puertas, la locomoción a funcionar normalmente y la ciudad se ha comenzado a mover.
- ¿Y hasta cuándo será necesaria la presencia militar en las calles?
- No sé, pero no creo que por ahora sea prudente retirar a los militares de la calle, porque si bien estamos mucho mejor, aún no podemos hablar de normalidad.
De hecho, el Presidente Piñera ha dicho que los mantendrá en las calles por un tiempo más. Es un tema que hay que evaluar día a día. Será un retiro paulatino y no de un día para otro.
- ¿A quién le damos el crédito por los edificios que se derumbaron, los puentes y las autopistas destruidas? ¿Al terremoto o a la mala construcción?
- Son cosas distintas. En las ciudades donde los edificios colapsaron habrá que aclarar si fueron provocados por la mala construcción o porque no se respetó la norma, pero los grandes problemas los tenemos en el litoral por el maremoto y allí no sólo tenemos que levantar viviendas de emergencia, reconstruir poblaciones completas, sino que también entregar fuentes laborales a sus habitantes. Los pescadores artesanales lo perdieron todo, desde sus botes y redes hasta sus viviendas.
"DIJERON QUE YO ERA MAÑOSA"
"Vamos a tratar de partir con seremis nombrados por el Presidente. Si hay gente del ex Gobierno que desea cooperar, los recibiremos. Me refiero a técnicos, no políticos. Muchos dijeron que no estaban dispuestos a trabajar conmigo porque yo era muy mañosa, pero la verdad es que lo único que hice fue denunciar algunas cosas que me parecieron incorrectas. La verdad es que vamos a partir con el equipo completo. Yo estoy desde hace diez años en la alcaldía y se quién es quién".
"A MIS TRES NIÑITAS MÁS CHICAS PRÁCTICAMENTE NO LAS HE VISTO"
A la "Coca" el terremoto la pilló en la cama, soñando. Ella sólo sueña con los angelitos, porque más que creyente, es beatífica.
- Apenas vi que los niños, la familia, estaban bien, salí a la calle. A trabajar.
- Estos días han sido duros, por decir lo menos.
- Sí. Intensos. Quiero empezar a llegar más temprano a la casa, porque a mis tres niñitas más chicas prácticamente no las he visto desde la madrugada del desastre.
- ¿De dónde saca tanta energía? ¿Algún platillo reponedor?
- De mis convicciones y del grupo familiar. Somos una fuerza en sí. Muy aclanados. Nos traspasamos las buenas vibras, como la potencia eléctrica.
Lo de las convicciones y la fe, dice que le vienen desde cuando estudiaba en la Alianza Francesa de Concepción.
- ¿Cuándo le picó el bichito de la política?
- Tradicionalmente los Van Rysselberghe han estado ligados a la cosa pública. A mí me picó en la universidad, cuando estudiaba medicina.
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