PORTADA >Crónica
SUSCRIBE RSS
Mery Rivera habitaba el derruido edificio Los Cerezos de Ñuñoa:
Jóvenes profesionales y abuelitas que invirtieron todas sus lucas para conseguir el ansiado departamento en Ñuñoa, lloran sobre los escombros que dejó el terremoto tras su paso por el nuevo edificio Los Cerezos. Más de 90 depas de los 202 que tienen los 26 pisos de la edificación estaban habitados al momento del cataclismo que remeció nuestro país. Varios de ellos quedaron muy dañados, por lo que la Municipalidad de Ñuñoa decidió declararlo "inhabitable".
El drama es que incluso más afectados que sus propios hogares, quedaron los residentes del dañado edificio, que adquirieron sus departamentos por precios que van desde las 2 mil a las 4 mil UF (80 palos). Mery Rivera (29) (en la foto), trabaja en informática y habitaba desde octubre un depto en el piso 18 al momento del remezón.
Cuenta que se puso en el marco de la puerta junto a su pareja para salvar ilesa de la situación, pero éste cedió. "Entonces se reventó la caldera del edificio y comenzaron a inundarse los departamentos. Bajamos por la escalera y abajo se cayó el hall. Fue terrible", relató Mery. Carlos González (36) es técnico mecánico y compró hace 8 meses su hogar. Vivía en el octavo piso, pero al igual que Mery ahora están de allegados con sus familiares.
"Acá se reventó un pilar que sostenía 26 pisos. Lo que pasa es que improvisaron una viga bajo el pilar para poder ganar cuatro estacionamientos más, pero ahora el edificio lo puede habitar nadie", dijo Carlos. Los vecinos del malogrado edificio exigen dos cosas: La primera es una devolución del dinero y la segunda es una devaluación en el precio de los inmuebles.
"Acá los responsables son la constructora Sigro y la inmobiliaria Viva. Nosotros nos relacionamos con la inmobiliaria. Yo creo que se quieren aprovechar del seguro y son tan descarados que en su página web aún ofertan sus departamentos", dijo Mauricio Badal, otro de los propietarios. Mery todavía dice que se siente afectada por las réplicas. Apenas siente ruido comienza a revivir la traumática experiencia: "Ellos destrozaron nuestros sueños e ilusiones".
publicidad