)
PORTADA >Crónica
SUSCRIBE RSS
Con la fuerza que da haber tacleado a la muerte hace 38 años, cuatro rugbistas uruguayos que sobrevivieron a la tragedia aérea de los Andes llegaron ayer a la mina San José para aleonar a los 33 mineros atrapados.
"Es una situación similar a la que nosotros vivimos en la montaña y hemos venido hasta acá para entregarles nuestra solidaridad a las familias de ellos para que tengan esperanza de que van a salir adelante", dijo Pedro Algorta.
Los charrúas fueron recibidos con un plato de pescado frito y su anfitriona fue María Segovia, hermana del minero Darío Segovia y autodeclarada "alcaldesa del campamento".
"Yo siempre tuve la esperanza de que ellos estaban vivos, porque son viejos zorros, conocen su medio y saben manejarse dentro de las minas. Gracias a Dios tuvieron la suerte de que no les pegaron las rocas", aseguró Ramón Sabella.
Junto a Algorta y Sabella, José Luis Inciarte y Gustavo Zerbino se comunicaron con los mineros y además de bendiciones también les mandaron consejos y buenas vibras para aguantar el encierro que podría durar hasta fines de este año.
publicidad