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Fuego en la Torre 5 de la cana le dejó con graves quemaduras a su novio y un futuro incierto
Después de 6 años de pololeo, Henrry Arcapido (23) decidió que estar en cana no sería impedimento para contraer casorio con su pierna, Verónica Mora. El incendio en la cárcel de San Miguel lo dejó con quemaduras graves en bronquios y tráquea, y hasta ayer su futuro era incierto.
Según el testimonio de Verónica, Henrry, que permanece internado en la Posta Central, debe cumplir una condena de cuatro años por dispararle a otra persona durante una riña.
Como aún le faltaría un año para cumplirle a la ley, se las arregló hasta conseguir permiso dentro de la cárcel para celebrar la fiestoca dentro del recinto, contó la novia.
Juntos estaban armando los preparativos y escogiendo la fecha cuando el incendio truncó los sueños de un mejor porvenir para la pareja.
"Henrry quería cambiar. Él no estaba preso por ladrón, fue por una pelea en que le disparó a otro. Una vez que saliera quería trabajar en lo que fuera, él siempre ha sido muy trabajador", señaló acongojada la novia.
Según el último reporte médico que recibió la familia, Henrry se encuentra estable dentro de su gravedad en la Unidad de Quemados del centro asistencial.
"Por el momento está fuera de riesgo vital, pero desconocemos las secuelas físicas que pueda presentar", señaló Verónica Ahumada, suegra de Arcapido.
SIN INFORMACIÓN
Muchos de los familiares de los reos heridos que chacharearon con el diario pop, coincidieron en los problemas que tuvieron para localizar a sus seres queridos.
Graciela Mieres, mamá de Esteban Lira, comenzó su peregrinaje y búsqueda en la cárcel de San Miguel.
Por la tele se enteró de que su hijo era un sobreviviente y se pasó al Hospital Barros Luco, de ahí a la Posta Central y terminó en el Hospital del Salvador, donde recibió noticias a las 14 horas.
"En todos lados me decían que mi hijo no estaba en el hospital y que no sabían de él. Cuando llegamos acá nos hicieron pasar a hablar con los carabineros y ellos dijeron que mi hijo no estaba en el lugar y nos prohibieron el paso. Después de un rato nos atendieron", aseguró Graciela.
Astrid Lira, hermana de Esteban, reclama sentirse discriminada: "Nos tratan así porque somos los familiares de un reo. Se olvidan de que nosotros también sentimos", afirmó la joven, que como muchos en su trance, estaban nervios y con las esperanzas trizadas.
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