Lunes 14 de Febrero de 2011
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Santoral
Valentín
Mínima: 14º
Máxima: 31°
Acción sólo les tomó 2 minutos a los cacos
Actuaron con el caracho tapado y luego de romper los sellos del cajero abandonaron el vehículo.
Si los perlas pensaban hacerse famosos, lo lograron, porque las cámaras de un servicentro captaron justo el momento exacto en que se afanaban un cajero automático cargado con 60 palitos aproximadamente.
El guión de esta película policial situó a seis malandras cerca de las 4.30 de la madrugada de ayer en la estacion de servicio Petrobras, ubicada en la salida sur de Santa Cruz, exactamente en calle Rafael Casanova 928.
Para el bombero de turno eso sí, fue un filme de terror, ya que los pericos con el caracho cubierto le pusieron pistolas y revólveres hasta en el ombligo con el objeto de dejarlo mansito, lo que obviamente no les costó.
Chantaron una camioneta todoterreno afuera del local de comida rápida de la estación, desde el cual amarraron el cajero y luego procedieron a arrancarlo de cuajo.
Enseguida, en patota lo cargaron sobre el vehículo, acción que en total no duró más de 2 minutos, para luego apretar cachete con dirección a la costa.
Pasaron varios minutos antes que el bombero tomara aire e intentara la arriesgada acción de abrir la puerta de la oficina donde había sido guardado por los delincuentes mientras violentaban al cajero metálico.
El trabajador, con tercianas de pie a cabeza pudo encontrar un teléfono y dar aviso a los verdes y sabuesos, los que en cuestión de pocos minutos llegaron al lugar. Realizaron las primeras pesquisas, mientras en otros vehículos policiales se inició la persecución del lote de patos malos.
La investigación la tomó en sus manos la fiscal Carmen Gloria Agurto, quien al mando de los grupos policiales logró dar con el pobre trabajador mecánico, abandonado y todo descuartizado en un potrero ubicado en el sector de Diucaco, a 4 kilómetros del lugar donde se cometió el atraco.
El hallazgo de la "víctima" permitió a los investigadores determinar que una vez "secuestrado" el cajero, fue conducido al sitio para luego abrirlo y sustraer 60 millones de pesos. La certeza de la cifra es porque durante el fin de semana la máquina había sido cargada con 50 palitroques, además de la cola que guardaba en su contenedor y que no había sido ocupado porque se encontraba fuera de servicio.
Para suerte de los Sherlocks, la camioneta también se encontraba en el lugar, lo que permitirá obtener huellas y pruebas.
La primera información obtenida es que el vehículo, un Toyoya Rav blanco, había sido choreado el 2 de febrero pasado desde la comuna de La Reina, cuando su dueño se encontraba en un local de comida.
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