• Crónica

Quillón estuvo en su salsa con jugosa guerra de tomates

Batalla no registró bajas entre numeroso contingente de combatientes.

Por Nelson Ojeda Sazo, Quillón | 12.02.2012

Más rojos que espinilla de quinceañero terminaron los 2 mil participantes de la segunda "Guerra de los Tomates" en la azotada localidad de Quillón, Región del Biobío.

Cuando el cucú marcó las 15 horas, las 30 toneladas de frutos malenos se hicieron pocos para la feroz mocha que se armó entre los asistentes y que dejó el lugar bañado en ketchup.

"Siempre veía en la tele la fiesta de España y me daban ganas de ir. Un día no lo pensé más y le propuse a un amigo organizar una acá en Quillón", explicó el productor del evento, Miguel Pedreros (27), agregando que "la idea es que ésto se haga todos los años en esta misma fecha".

A PURA SALSA

Con un par de horas de feroz combate, quedó la tremenda salsa, mientras tres pulentos Dj's de la zona prendieron el ambiente con una vitrola cargada a la pachanga.

El gladiador Christian Acuña quedó como potito de papión tras lanzar tomates como enfermo del chape, pero estaba ultra japi por la experiencia.

"El año pasado quedé con la bala pasada. Cuando venía llegando iban ya todos los autos de vuelta. Ahora llegué a la hora y estuvo a todo chancho. Tuve que pedir permiso en la pega eso sí", relató entusiasmado.

Aunque la convocatoria estuvo ahí no más, igual Pedreros infló el pecho como pelota de playa cuando la actividad bajó la cortina.

"Queremos que quede claro que pese al incendio que nos azotó, Quillón sigue de pie y este evento es prueba de ello", se cachiporreó.

-¿Pero no es maldad jugar con la comida?

- Son tomates descompuestos que los agricultores los regalan para alimentar a los chanchos. Al final, sólo ellos son los que sufren.

 

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