• Crónica

Drunkorexia: dejar de comer para beber sin ninguna culpa

Por Karen Punaro Majluf | 18.02.2012

Las chicas de Sex and the City, Carrie, Samantha, Charlotte y Miranda acostumbraban a salir todas las noches, beber a destajo los Manhattan y comer apenas unas lechugas. Lo que para los televidentes se traducía en una forma de vida de cuatro neoyorkinas, para algunos médicos se trata de una enfermedad.

Si bien la Asociación de Psiquiatría Americana aún no define la drunkorexia como una enfermedad, ya se habla de síntomas.

La característica principal de este mal es reducir al mínimo la cantidad de alimentos que consumen para compensar así el alto contenido calórico del alcohol.

La drunkorexia se da mayormente en mujeres que sufren algún desequilibrio en su vida como, por ejemplo, la depresión posparto, altos niveles de presión y la exigencia que se vive en los grandes centros urbanos.

Según explicó el Dr. Gabriel Dukes, psiquiatra de Clínica Avansalud, "los jóvenes quieren verse bien y temen engordar, por eso compensan las calorías del alcohol consumiendo menos alimentos. Se trata de un trastorno relacionado con la alta preocupación por la estética".

n La drunkorexia puede aumentar durante los meses de verano debido al período de vacaciones, donde hay mayor frecuencia de reuniones con consumo de alcohol.

n Entre quienes se ven más afectados son aquellos que con anterioridad han presentado trastornos alimenticios.

n Además, pueden enfermar quienes hayan manifestado obsesión por la figura corporal.

n Los drunkorexicos presentan problemas de salud, promiscuidad sexual, mal rendimiento escolar, cansancio, preocupación excesiva por el peso, ansiedad, insomnio, trastornos de ánimo y desgano.

Detectar las primeras señales de la drunkorexia es de suma importancia para familiares y amigos de quienes la padecen.

 

publicidad