Viernes 23 de Marzo de 2012
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Elba
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Las amígdalas frenan el ingreso de infecciones al cuerpo, por ello se llenan de achaques que desatan una contagiosa amigdalitis. Manchas blancas al fondo de la garganta, fiebre y decaimiento son algunos de los síntomas que hay que tomar en cuenta.
La gente mira a huevo el dolor de garganta, sin tomar en cuenta que una amigdalitis mal cuidada puede derivar en complicaciones mayores, enfermando al corazón y/o riñones.
Los síntomas de la amigdalitis son:
- Dolor o ardor de garganta, que se hace más intenso al tragar.
- Inflamación de las amígdalas, las cuales presentan un color rojizo, recubriéndose posteriormente de una capa de secreciones amarillas, blancas o grises.
- Fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos (cuello), pérdida de apetito.
La coordinadora de otorrinolaringología de Clínica Vespucio, Dra. Isabel Carranza, es enfática al decir que de tratarse a tiempo la amigdalitis, no debiera pasarse a mayores.
Si está enfermo, aparte de ir al médico, la especialista aconseja:
- Tomar líquidos naturales (sin hielo).
- Hacer gárgaras con agua tibia con sal.
- Guardar reposo.
- Comer alimentos blandos, como jaleas, sopas, flanes y compotas de fruta.
- Evitar los alimentos duros, crujientes o picantes.
El tratamiento de la amigdalitis es con antibiótico que se receta para una semana como mínimo. Si se pincha, puede ser uno o más, dependiendo de la infección.
"En la mayoría de los casos, los pacientes responden muy bien al tratamiento, ya que los síntomas disminuyen o desaparecen entre las 48 y 72 hrs. Los pacientes vuelven a realizar su rutina a la semana, sin complicaciones", dijo la Dra. Carranza.
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