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Los damnificados del fútbol

Los equipos peloteros nacionales tampoco se salvaron de la mansa movida de piso y sus réplicas. Varios extranjeros ya se viraron de Chilito y otros tienen que pedir cancha prestada.


por Cindy González Silva | 16.03.2010 - 16:48

SANTIAGO.- Nelson Acosta anda en Buenos Aires. El deté de Everton debe estar viviendo uno de los momentos más peludos e inimaginables de su carrera: tras el terremoto, dos de sus jugadores hicieron un mega aprecué y tomaron el primer avión de vuelta a sus países. Ahora debe comprar refuerzos urgente.

Primero fue el lateral uruguayo Federico Pérez quien quedó tan tembleque que no aguantó más y se viró. El argentino Juan Manuel Olivares siguió el ejemplo y abandonó el barco.

Las dos bajas, más la partida de César Cortes al fútbol polaco, dejaron al dolape desesperado por contratar refuerzos para hacer collera en el Campeonato Nacional.

Al argentino Claudio Husaín, que militaba en Audax Italiano, también le temblaron las cañuelas y con las pocas fuerzas que le quedaron dijo 'patitas pa' qué las quiero' y desapareció de este calcetín sísmico y destartalado.

MC MIEDO

Tal vez una de las réplicas más notorias del guaracazo en el fútbol chileno fue el rumor de la partida de Macnelly Torres desde Colo Colo.

El cafetero ha querido virarse todo el año y parece que intentó aprovechar el "cúnico" para ahuecar el ala, hasta mandó a toda la familia de vuelta a Colombia. Sin embargo, el lunes 15 despotricó a los cuatro vientos y juró que nunca tuvo sustito: "De mi boca no ha salido que me voy por los terremotos o por los temblores. Es una mentira muy grande, lo tengo que decir así porque es la verdad", dijo indignado en Radio ADN.

Otro que estuvo a punto de ver la Cordillera de los Andes a través de la ventana de un avión fue Giovanni Espinoza, de Unión Española. El ecuatoriano quedó pegado a las casitas tras el terremoto, pero sus compañeros y dirigentes le dieron agüita de melisa y lo convencieron de quedarse.

PATEANDO PIEDRAS

A pocas horas de la catástrofe de ese horrible 27 de febrero, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) decidió suspender los partidos del Campeonato local. De inmediato varios clubes se organizaron para recolectar ayuda para la barra más perjudicada. Sin embargo, hay equipos que siguen damnificados.

Ese es el caso de dos de los tres clubes de la Región del Bío-Bío: Universidad de Concepción y Huachipato tuvieron que viajar a Santiago para continuar con los entrenamientos en las canchas de la ANFP, en Quilín.

Los compromisos de la Copa Libertadores han seguido su curso normal, aunque los equipos extranjeros han hecho hasta mandas para no venir a Chile.

El guaripola de Vélez Sarsfield, Feña Raffani, mandó una carta a la Conmebol para pedir que el encuentro con Colo Colo no se jugara. Los transandinos estaban turulecos de sólo pensar que una réplica los dejara varados en Chile. "Imagí­nate si llega a haber un temblor o algo. Los jugadores están nerviosos como cualquiera, descansarí­an mal y serí­a bastante complicado por todos lados", dijo el directivo.

Pero hasta acá se sintió la tapa que les hizo la Confereración Sudamericana de Fútbol: el partido se juega como estaba previsto, o sea, este martes 16 a las 22 horas.

Los cariocas de Flamengo también andan tiritones por el partido frente a los chunchos. "Acá existe temor por las réplicas y por toda la situación que atraviesa Chile después del terremoto", dijo el chileno Gonzalo Fierro, quien milita en ese club.

Por eso, los del "Fla" asumieron que las movidas de piso los ponen como canasto de guatas y decidieron llegar a nuestro terruño el miércoles a las 5 de la tarde, sólo tres horas antes de la pichanga de las 21.50 horas contra Universidad de Chile en el Monumental.

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