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Azul Azul huele a peligro sin un "9"

Chunchos están al borde del colapso por encontrar un delantero que le guste a Minimí antes que se les termine el tiempo. Hasta trataron de levantarle a Gastón Cellerino a Unión La Calera, pero no funcionó la operación.

Por David Reyes Soto | 11.02.2012

Kiko Valdés está de vacaciones, pero sus umpalumpas en Santiago buscan debajo de cada piedra un "9" que caliente a Sampaoli a un día que se cierre el plazo para inscribir jugadores en la Copa Libertadores.

Y ayer estuvieron a un pelo de fichar al che Gastón Cellerino. Pero había un detallito: el Tanque firmó el jueves un contrato que lo amarra con Unión La Calera, cuyos dirigentes andaban más inflados que Perla por la gracia. Cellerino, que pasó por Rangers el 2008 e hizo caleta de goles, tiene en su prontuario dos pasadas por Livorno italiano, una estadía en el Celta de Vigo y vacaciones pagadas en el Racing de Argentina, en donde pasó en la banca.

Un pelo de la cola para Azul Azul, que casi les hizo la "gran Meneses" a los cementeros y entraron a palabrear al jugador.

Lo clave fue que Jorge Sampaoli le había dado visto bueno al delantero. Don Sampa ya les avisó a los magnates que si le traían cualquier paquete, mejor ni se molestaran en llamarlo y tras el campañón del 2011, si el hombre les pide que el CDA hay que pintarlo morado, los guaripolas sólo le pueden preguntar si con rodillos o con pincel. Y desde que se fue Gustavo Canales, Minimí anda más odioso que el Chispa, por lo que no saben cómo complacerlo.

El propio Cellerino confirmó que Azul Azul lo tentó a la maldá, pero prefirió respetar la palabra empeñada con los caleranos.

Resulta que a Azul Azul le crecieron los colmillos tras la obtención de la Sudamericana y para este año se plantearon ir en serio por la Libertadores, pero entrar a competir sin el que la echa adentro, es para rendirse al toque mejor.

Las grúas azules buscan por todo el continente el "9" que le devuelva la sonrisa a Don Sampa, que tiene un plan B en caso de que no lo encuentren y es pescar a uno de los androides del plantel, formatearlo y volver a programarlo como hombre de área. Pedrito Morales tiene pura cara de que le van a enchufar el programa de goleador en el puerto USB, pero también asoma el lolo Ángelo Henríquez como alternativa.

El profe ya rechazó una lista de metegoles más larga que la pelea de Iván con la Kenita. Los azulácticos le ofrecieron una pila de alternativas, que incluían al charrúa Hernán Rodrigo López y al pibe Nicolás Pavlovich, pero Minimí fue de piedra y no se movió de su posición.

No es el único atado que tiene el casildano para la Libertadores, porque para el debut copero con Atlético Nacional, tiene a varios androides en el taller de reparaciones o suspendidos, como Matías Rodríguez. Los lesionados son el Choro Emilio, Eduardo Morante y Guillermo Marino.

 

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