PORTADA >Ventanita Sentimental
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Hola, Doctor:
Lo felicito por sus consejos y paso a contarle mi rollo. Cuando tenía 15 años, mi mamá me hizo prometerle antes de morir que tenía que llegar virgen al matrimonio. El drama es que tengo 25 y sigo soltero. Debido a esa promesa, todas las mujeres con que he estado me han dejado (usted sabe que a la mayoría le gusta la acción antes de pisar el palito). Ya estoy que rompo la promesa y necesito su opinión.
LANCET
Compadrito:
Sinceramente, me parece muy injusto que mientras su santa madre está en el paraíso celestial tocando el arpa con San Pedro y corriendo detrás de una tropa de querubines a poto pelado, usted esté viviendo un infierno en la tierra por una promesa que le hizo cuando con suerte conocía a la Manuela.
Es comprensible que los viejos sientan cosas en la guata cuando se imaginan a sus críos entregados a los placeres de la carne, pero no por eso hay que hacerles juicio toda la vida.
Si no me equivoco, desde los 18 años usted ya es responsable de todos sus actos, así que si siente que está arruinando su existencia con esa promesa de castidad ultramontana, tírese el salto, nomás, y verá cómo le cambia la cara. Su mamá no dejará de amarlo por eso. Se lo doy firmado.
Poderoso Doc:
Tengo 21 entretenidos veranos y llevo siete casada a la chilena, con un peque de 2 años. Soy profesional, linda y simpática, y mi problema es que soy seca pa'l carrete. Ni le cuento la de aventuras que he tenido. No me han pillado, pero sospechan y me están poniendo problemas para salir. Yo creo que él no es mi papá para que me manduquee, así que llego y salgo, y él se queda con el pequeñín.
Tengo una gran vida y me dan lo que pido, pero ya me aburrí de dar explicaciones. Quiero ser libre (como en la canción) y no sé cómo: ¿Separarme? ¿Hacer como que nada ha pasado y seguir dándole? Sé que me dirá que madure y que el carrete no me dará nada, pero soy joven y tengo derecho a pasarla bien, si ya le entregué mi juventud al perla. ¿Qué opina?
MEGAFIESTERA
Carejarra:
No le pediré que madure, porque eso no tiene nada que ver con el alma de las personas. Es más, la historia está plagada de asesinos, saqueadores, terroristas y otras alimañas que no dejaron cagada por hacer, guiados por su temprana e iluminada "madurez".
Su problema es otro, mijita: Padece de un ligero egocentrismo, que le impide fijarse límites. Como no respeta sus compromisos, mucho menos se atreve a deshacerlos. Y tiene toda la razón: Sepárese y sea libre. A ver si le resulta tan papa como irse de carrete y dejar a su familia tirada.
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