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La Tía Yoli y el Huaiqui derrumbaron al "chispa"

El cabro es humano: ayer lloró a mares por sus miedos y su pasado.

Por Francisco Bonifaz y Daniela Vega | 10.02.2012

La Tía Yoli logró lo que todo el mundo esperaba. Ver sufrir al "Chispa", quien demostró que pese a ser más pesado que una cazuela de elefantes, tiene su corazón y sentimientos como cualquier humanoide.   

La doña de la fortuna ingresó a Mundos Opuestos pa' tirar las cartas y ver el futuro de toitos los participantes. Pero, sin duda, que al conversar con Juan Lacassie y tocarle el tema de su familia, la Tía Yoli tocó el punto débil del deportista. 

"Por lo que me dijo es verdad, mi famuilia tuvo una súper fuerte situación. En el aspecto médico que nos afectó a todos. Esperemos que este año sea mejor", lanzó el cabro entre tiritones de pera y lagrimones. 

Allí la Tía Yoli le recetó encender una vela durante todo el día y juró que el cabro triunfaría, pero "debes tener hartos cambios".  

MOCHAS

A pesar de todas las añiñadas que ha ofrecido  Juan Lacassie, "El Chispa",  todo indica que a la hora de tirar mangazos prefiere fumar la pipa de la paz y hacer el amor.

Como se pudo ver anoche, el capo de la patineta se acercó al ex pelotero para bajarle el moño y hacer las paces. "No me hables, no quiero hablar más contigo", soltó el Toqui terrible de choreado con el skater. 

Al cachar que no le daban bola y lo iban a mandar a espantarle las moscas a las vacas, aplicó la táctica sicológica y le lloró la carta al Huaiqui con sus dramones de vida.

Logrando domar al pierno de Mitzi Bustos, quien al ratito apapachó al sensible patinador.

NO ME LO TOQUEN...

Según pudo averiguar La Cuarta, a sabiendas de lo rendidor que resulta Lacassie en términos de polémicas y rating, la producción del reality tiene todo un plan para resguardar al querubín de rasguños, abollones y cirugías caseras sin anestesia.

Por ejemplo, los equipos de grabación están entrenados para aplicar plan rescate ante cualquier posibilidad de que algún participante quiera boxear al chicoco o enchularle el caracho a puros puñetes. Estrategia que también busca darle tranquilidad a la familia del polémico personaje.

 

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