Medía un metro y 22 centímetros, lo mismo que un niño de 8 años.
No sólo por su tamaño se hizo famoso el gatito Stewie, pues en su lucha contra el cáncer se transformó en un ejemplo a seguir y lideró
campañas a favor del cuidado animal en su ciudad, Reno, donde falleció a los 8 años de edad.
El minino era el más largo del mundo de su especie con su metro y 22 centímetros, la misma estatura que un niño de unos 8 años, y durante 12 meses dio la pelea para escapar de las garras de la muerte.
Pero el tumor en sus riñones terminó por ganar la batalla el pasado lunes, cuando Stewie dejó de existir.
Sin embargo, su recuerdo permanecerá en el tiempo, porque tal cual lo señala Robin Hendrickson, su dueño, siempre se sentiró orgulloso y agradecido, "porque él cambió muchas vidas".