Los nipones encuentran súper vergonzoso que las réplicas de David y Venus de Milo muestren sus partes íntimas.
Observar las obras artísticas requiere de una mente preparada y con criterio para todo. Pero parece que en la localidad japonesa de Okuizumo no estaban listos para recibir un par de estatuas que mostraban sus genitales.
La comunidad cree que las replicas de David y la Venus de Milo, creadas por el célebre artista Miguel Ángel, no preservan su pudor, por lo que sus partes íntimas deben ser tapadas, aunque sea con unos calzoncillos.
Según informa la agencia EFE, las obras de dos metros de altura encontraron la oposición inmediata del pueblo, quien les exigió a sus autoridades tomar alguna medida. A pesar de las peticiones, los mandamases no están ni ahí con comprar chitecos para las estructuras.
Las polémicas piezas fueron esculpidas por un artista italiano y traídas por un próspero empresario, que desea que las familias "se acerquen al arte auténtico".
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