Trabajador malas pulgas no lo pensó dos veces para dejar los encargos y capear el frío rápidamente.
No está claro si fue por el exceso de vodka o simplemente el frío en Rusia tiene a todos locos, pero este cartero sacó chapa de Chuck Norris mientras cumplía con su dura jornada laboral en un día de nieve.
Las cámaras de seguridad lograron captar el momento cuando el oficial del correo llega a un local comercial que no tenía buzón y tampoco una rendija para depositar las cuentas. El caballero no estaba ni ahí con encontrar una solución convencional y decidió abrir la puerta de vidrio, pero a patadas.
Lejos de ponerse rojo o nervioso por la gracia que había cometido, el trabajador comenzó a buscar una por una las cartas que tenía que entregar en esa dirección, las depositó y se fue como si nada. Crack.
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