Miércoles 20 de Junio de 2012
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Santoral
Florentino
Mínima: 8º
Máxima: 14º
Entre comida y chevecha, David Cameron se mandó el condoro.
-Aló, ¿el pub Plugh Inn at Cadsden?
-Sí, ¿quién habla?
-El primer ministro de Gran Bretaña, por cierto.
--Oh, por San Patricio, ¿qué desea?
-Bueno, esto es embarazoso, pero creo que olvidé a mi hijita de 8 años ahí.
-Of course, aquí hay una niña rubia. Está comiendo maní en la barra. Puede venir por ella, no le cobraremos el consumo.
Este es más o menos el dialoguillo que el jefe de Gobierno british, David Cameron, sostuvo con los capos del pub, en el cual él y su mujer, Samantha, olvidaron a la pequeña Nancy durante un día domingo bien comido y regado.
Así lo admitió ayer Downing Street Nª 10, sede gubernamental, al cachar que la noticia se iba a filtrar igual.
La cosa, según cuenta el diario The Sun, ocurrió cuando David y Samantha decidieron salir del boliche junto a sus otros dos hijos y la manada de guardaespaldas y agentes de seguridad que los escoltan y cuidan.
Él partió en su auto, lleno de guatones con audífonos, y ella en el suyo con los chicos.
Al llegar a casa, hicieron la cuenta y ¡ups! faltaba Nancy, la mayorcita.
Samantha lo obligó a llamar al pub y al toque partió con la manada de guardias al local, donde lo esperaba su pequeña rubita sentada a la barra.
David pagó por el maní y, con los guatones de seguridad haciendo el ridículo -como sólo ellos acostumbran-, partió raudo a casa para enfrentar el raspacachos de Samantha.
Oh, my God!
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