Sábado 23 de Junio de 2012
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Jubilado se vengó por burla estudiantil de hace más de 50 años.
Un profe jubilado le tenía sangre en el ojo a un antiguo alumno que le jugó una pesada broma hace más de 50 años en Dakota del Sur, Estados Unidos, y como venganza ¡lo mató!
El maestro, llamado Carl Ericsson y de 73 años, nunca olvidó al bromista y medio siglo después le dio dos tiros en la cabeza a Norman Johnson, quien irónicamente se ganaba la vida como profesor.
Según el fiscal Kenneth Meyer, el educador reveló que el punto inicial de su tardía represalia ocurrió cuando el inquieto estudiante le puso un suspensor en la cabeza en el vestuario justo minutos antes de iniciar las clases de educación física, lo que generó la risa del resto de los compañeros y dejó al educador rojo como tomate.
La pesote burla hizo que a Ericsson le hirviera la cabeza, pero no hizo nada en su momento. Con los años, craneó su macabro plan para terminar con la ira y rencor que sentía hacia Johnson.
Hasta que un día llevó a cabo su tétrico proyecto. El profe se presentó en la puerta de la casa del bromista ex alumno. Tocó el timbre y luego de verificar que se trataba del mismo que le había jugado aquella imborrable pesadilla , desenfundó su pistola calibre 45 y percutó dos tiros, matándolo de manera instantánea.
Beth Ribstein, hija de Johnson, dijo que su padre le retiró la palabra al resentido maestro durante años y no se explica por qué éste mantuvo rencor durante tanto tiempo.
Luego de ser detenido, Ericsson se declaró inocente del horrible crimen, al afirmar que no había sido él quien cometió el asesinato.
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