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Es
muy frecuente que en las consultas que llegan a VAS. se pregunte
por la forma de seducir a una persona del interés del
consultante. ¿Qué tengo que hacer para que se
fije en mí? ¿Qué debo decirle para que
me acepte?
Lo cierto es que todo amante, o que pretende serlo, busca
llevar a su pareja al éxtasis, pero esta es una tarea
que resulta muy fácil decirlo, pero no tanto cuando
hay que llevarlo a cabo.
Desde luego, no existen esas pociones mágicas que se
empleaban en el siglo pasado como elementos infalible para
provocar amor, ni tampoco talismanes, sin embargo hay condiciones
que son válidas tanto para la mujer como para el hombre,
donde se pueden poner en juego todos los encantos brindando
lo mejor de sí mismo para que la pareja pueda gozar
en plenitud.
Los expertos en estas materias, vale decir sexólogos
y sicólogos, sugieren cuatro vías para lograr
estos objetivos, y hemos logrado que sean ellos los que expliquen
este tipo de sugerencias, a las que se pueden agregar todas
aquellas iniciativas personales creando, de esta manera, una
infinidad de alternativas. Los especialistas señalan
que cada caso es algo particular y que necesita una serie
de ingredientes en dosis diferentes, porque todo lo que se
refiere al amor y al ser amado, es personal , único
y no todo el mundo reacciona de la misma manera frente a los
mismos estímulos. De esto pueden dar fe muchas personas
que han mantenido varios pololeos y han podido comprobar que
sus diferentes parejas han reaccionado de distinta manera.
LA SEDUCCION
Este es uno de los elementos indispensables para cualquier
amante que se precie de tal. Digamos que la seducción
es como una herramienta a través de la cual se puede
construir una estructura que servirá para sostener
una relación sentimental.
Digámoslo de otra forma. La seducción es la
forma de enamorar, ya sea con el romanticismo o una dedicación
especial, a la persona amada. Hay quienes aseguran que seducir
es atrapar y someter al otro, en el buen sentido de la palabra,
en las redes de una relación poderosa que parte del
despliegue de los encantos ya sean femeninos o masculinos.
Tal vez un ejemplo de lo que decimos sea una pareja de jóvenes
formada Joaquín y Marcia, de 32 y 30 años respectivamente.
El es comerciante y ella profesora de educación física,
y desde hace 4 años viven bajo el mismo techo. Por
el momento tienen un hijo de 2 años y han pensado que
no resulta conveniente tener otro hijo, al menos por el momento,
lo que no significa privarse de mantener sus relaciones sexuales,
buscando las formas de que éstas sean lo más
intensas posibles. Ellos han asegurado que cuando están
en el lecho es el momento en que alcanzan el mayor grado de
expresión como pareja. Por lo que se sabe, ellos se
llevan estupendamente y son de aquellas personas que no necesitan
decir o hablar para saber lo que siente el otro.
Ellos han demostrado tener una gran disposición a darse
mutuas atenciones lo que a la postre se transforma en gratificaciones
amatorias, donde no se privan de nada.
Marcia explica que, debido a su profesión, necesita
mantenerse en un excelente estado físico, cosa que
logra con una forma metódica de alimentarse, de hacer
gimnasia y no realizar excesos de ninguna naturaleza. Ella,
aún durante el embarazo le prodigaba a su cuerpo una
especial atención, porque además de su natural
coquetería, siempre gustó de mantener una figura
espléndida, cosa en la que su esposo la apoya decididamente.
Joaquín plantea que ella es una seductora innata, porque
todo lo hace con absoluta naturalidad y en su comportamiento
no hay nada artificial o fingido.
"Es maravillosa -dice- nunca se niega a hacer el amor
conmigo pero, por lo general es ella la que toma la iniciativa.
Pareciera que empieza por alistar todos los pertrechos de
guerra, porque la verdad esto es una batalla donde los cuerpos
se empeñan en conquistarse mutuamente. Yo la amo y
ella me ama, eso es evidente".
Joaquín sostiene que Marcia es la más bella
de las criaturas cuando hace el amor, porque toma la iniciativa
y maneja todos los juegos previos.
Por su parte, ella sostiene que su marido es el mejor amante
porque no sólo la complace sexualmente sino que la
sigue en todos sus caprichos y fantasías. Y Joaquín
comenta, ella me seduce constantemente y ese es el secreto
para enloquecerme por ella.
LO
ROMANTICO
Si la seducción es una parte importante en la vida
de una pareja, porque siempre se están reencontrando
y sus relaciones sexuales son como si fuera la primera entre
ellos, el romanticismo puede ser otra de las vías por
la que un hombre y una mujer pueden caminar juntos para mantener
vivo el vínculo amoroso.
Curiosamente, el romanticismo es uno de los aspectos preferidos
de las mujeres, aun cuando suelen combinarlo con la seducción
y la entrega absoluta.
Para este capítulo tenemos el testimonio de Alberto
y Mariana. Tienen 15 años de casados, 3 hijos, dos
niñas de 10 y 7 años y un jovencito de 14. Ellos
son una familia tipo, que es bien avenida.
Alberto tiene 46 años y afirma que el secreto que le
ha permitido mantener una perfecta relación con su
mujer es el romanticismo.
"Se que mi profesión me consume muchas horas del
día -dice haciendo alusión a que es abogado-
pero eso no impide que le dedique tiempo a los míos.
No siempre será todo el tiempo que quiero, pero en
cada oportunidad será de la mejor calidad. Lo cierto
es que me casé enamorado y aunque nadie me crea, nunca
me interesó otra mujer. Cuando era joven tenía
fama de mujeriego y "picaflor". Lo que pasa es que
Mariana llena todos mis gustos y conoce todas mis mañas,
y las respeta".
Mariana, por su lado, habla maravillas de su marido diciendo
que es el amante que siempre buscó.
"Sus actitudes -dice- se asemejan a las que uno puede
ver en los filmes románticos. El se preocupa mucho
de mí y se esmera por verme contenta, cómoda
y feliz. Me lleva a pasear para ver una puesta de sol, o simplemente
salimos a pisar las hojas secas en el parque, durante el otoño.
Tal vez una de sus mejores virtudes sea ese afán de
preparar el terreno, antes de irnos a la cama, de una manera
tierna y nunca tiene apuro para que hagamos el amor. Se toma
su tiempo, y procura convencerse de que estoy bien excitada
para proceder, porque nunca intentó penetrarme por
la fuerza. Digamos que en ese momento es un amante delicado,
pero al mismo tiempo viril y ardiente. Creo que sabe mezclar
ambos atributos. Recuerdo el último aniversario de
bodas, él me llevó a un restaurante muy exclusivo,
luego nos fuimos a bailar y finalmente me llevó a un
motel. Todo fue como en otros años, cuando éramos
jóvenes y, aquella noche de verdad retrocedimos varios
años para hacernos el amor desesperadamente.
LA PASION
La verdad es que no hay que confundir la seducción
con la pasión. Esto es lo que se llama el fuego que
funde al hombre con la mujer y los une real,mente en la cama.
Sin esa pasión, el amor carece de sentido y se marchita.
Marcela y José están a punto de casarse, ya
fijaron una fecha y empiezan las reuniones familiares para
tomar acuerdos, fijar detalles y tratar de organizar todo
lo que está relacionado con esa bodas que se producirá
dentro de cinco meses.
Se conocieron en la universidad cuando ella empezaba en arquitectura
y él ya estaba en la mitad de la carrera.
"La verdad es que pasó un buen tiempo antes que
decidiera entregarme a él -dice Marcela- Me tomé
mi tiempo para observar algunas cosas. Es cierto que su exterior
era muy agradable porque José es muy buenmozo, y era
asediado por otras muchachas. Yo no andaba buscarlo cazarlo,
pero quería hacer el amor con alguien que valiera la
pena. Los observé sin que se diera cuenta, y estuve
atenta a sus reacciones sobre diversos aspectos hasta que
estuve segura que si hacíamos el amor eso no sería
un juego para él. Así fue, la primera vez que
estuvimos en una cama fue como si nos fundiéramos en
un mismo fuego".
José recuerda que "al principio pensábamos
que esa pasión desaparecería con el tiempo y
que todo sería una ilusión. Pero estábamos
equivocados y la energía del amor se ha incrementado
y hasta hoy nos amamos ardientemente".
LA LEALTAD
Sin embargo, los tres caminos del amor mostrados antes no
tendrían ningún sentido si no existiera la lealtad.
Víctor y María José, de 47 y 44 años
respectivamente hablan de ese aspecto que consideran fundamental
en sus vidas.
"Somos una pareja que hemos experimentado el amor con
seducción, pasión y romanticismo, pero nada
de eso podríamos haberlo hecho sin lealtad" -explica
María José.
Ella dice que hubo momentos malos en su matrimonio, tan malos
que estuvieron muy cerca de romper la unión."Sin
embargo -dice- enfrentamos aquellas situaciones con lealtad.
Yo pude eludir mis responsabilidades y buscar respuestas en
otros hombres. Pero quise probar primero el camino del entendimiento.
Con absoluta honestidad hablamos las cosas y llegamos a acuerdos.
Y desde entonces ese ha sido el procedimiento a seguir para
dirimir todas nuestras disputas".
Víctor refrenda lo dicho y agrega: " Creo que
la lealtad nace del respeto. Ella me demostró que es
una persona con los mismos derechos y deberes que yo, y eso
la convierte en una camarada para enfrentar la vida, en la
que se puede confiar plenamente y a la que no se le puede
jugar torcidamente".
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