[Video] Cache quién se quedará con las 500 lucas que devolvió Garay

Un poco menos de dos meses se mantuvo piolita Rafael Garay en el anexo carcelario Capitán Yáber, hasta que en los últimos días se mandó una de esos episodios que lo han vuelto un verdadero personaje.

El versero ingeniero comercial renunció a su derecho a guardar silencio mientras se desarrolla una investigación en su contra por apropiación indebida y estafa reiterada por alrededor de 1.800 palos que afectaría a 36 víctimas.

Le dijo a su abogado que quería soltar todo el rollo ante el fiscal José Morales y le pidió también que entregara 500 lucas al tribunal, más un escrito donde indicara que la plata debía llegar al único de sus clientes que se escapa del perfil de los inversionistas que tenía el ex comentarista de tevé.

El estafado

Se trata de Víctor Mellado (54), un ex empleado de la refinería Huachipato, en Talcahuano, quien tras caer a un recipiente con agua caliente en el 2012 quedó incapacitado para trabajar el resto de su vida. "Mi representado, que actualmente tiene el 56% del cuerpo quemado, invirtió con Garay parte de la indemnización que recibió de la empresa", contó María Elena Santibáñez, abogada del trabajador y encargada de la clínica jurídica de la Universidad Católica.

La profesional le dijo a La Cuarta que el ingeniero penquista manifestó a su defensa que "la especial condición de Víctor lo tenía mal porque era el que tenía la peor situación", señaló.

Agregó que si hay alguien que no puede seguir esperando es su representado. "Entiendo que todas las víctimas tienen el mismo derecho a recibir ese dinero, pero moralmente Víctor es quien debe cobrar por su situación económica y por su incapacidad", manifestó la legista.

Señaló también que "él (su cliente) sufre dolores horribles todos los días y que sólo puede apaciguarlos con morfina. Más encima está preocupado por mantener su familia, que está compuesta por su mujer, su hija universitaria y su nieta".

Mellado señaló a La Cuarta que él confía en el proceso, pero que no puede hablar con nadie porque está sometido a un intenso tratamiento sicológico.

El protagonista más dañado de este lamentable caso invirtió con Garay tras su accidente. El ex inversionista le devolvió algo al principio, pero después del anuncio del supuesto cáncer que padecía y que ya reconoció que era mula, desapareció y le quedó debiendo $15 millones.

Es en este escenario que a última hora del martes la profesional de las leyes ingresó un escrito al tribunal para solicitar que la platita llegue al bolsillo del trabajador. "No sé cómo reaccionarán los otros abogados, pero tengo esperanzas que acá se aplique el criterio."

Aclaró que "esta manifestación expresa del imputado de que los dineros fueran para Víctor es la base para un posible acuerdo entre ambas partes, pues al final a él no le interesa ver pudrirse a Garay en la cárcel, sino recuperar su dinero. Hasta me ha dicho que le da pena verlo en la televisión tan derrotado".

Respecto de las críticas por las 500 lucas que tiró el Rafa, considerada muy poca comparada con la cifra de $1.800 millones que adeudaría a sus acreedores, la abogada explicó que probablemente el imputado busca un atenuante de responsabilidad mediante la reparación del mal causado.

"Sin embargo, él no tiene la certeza que el tribunal lo reconozca", remató Santibañez.

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