Andrea Arístegui es la reina de la chuleta

Angelical periodista de TVN es cinturón negro en taekwondo.


Con su carita de cabra buena y un autocontrol que ya se quisiera un monje tibetano, es difícil imaginar que la periodista de TVN, Andrea Arístegui (37), sea seca para las patadas en el hoci.

Es que la compuesta conductora del programa de cháchara política y de actualidad, “Estado Nacional”, practica taekwondo desde  los 11 años y hace tres hizo realidad un sueño que tiene todo amante de esta disciplina: ¡Se ganó su cinturón negro de primer dan!

Fue su padre, un deportista de tomo y lomo, quien la entusiasmó con el cuento de las artes marciales, fundamentalmente para que se supiera defender desde cabra chica y porque fue hija única hasta los ocho años.

La profesional de las letras, casada y madre de una chiquilla de 18 y otra de 8, confiesa que hasta ahora no le ha tocado darle una pateadura a nadie, pero que estar capacitada para sacarle la cresta a cualquiera, le ha permitido ponerse brígida con los frescos que en la calle se pasan para la punta.

-O sea, ¿los calentines se han ido de aletazo?

-Nooo, pero debo confesar que me he enfrentado a un par y les he pedido que repitan lo que me han dicho de frente. Me carga el acoso callejero.

-¡Ah! ¿Nadie ha probado su patada voladora?

-Mmm, bueno cuando tenía como 14 años, un compañero del Colegio Hispanoamericano me desafiaba a cada rato a un combate hasta que accedí. Fue con público y todo.

-¿Y?

-Una dama no tiene memoria… sólo puedo decir que después de eso no me molestó más jajajá.

-La firme, ¿Le dieron ganas de darle un tate quieto al ex ministro Mañalich?

-Bueno la verdad es que fue difícil cuando en “Estado Nacional”, él hizo un par de acusaciones, pero no. Si hay algo que me sobra en la vida es el autocontrol y eso es gracias al taekwondo.

-Oiga y ¿Qué onda con la legítima defensa?

-Pucha, es un tema complicado. Igual creo que el “Far West” no se puede apoderar de nuestra sociedad. A mi hermano, con quien he practicado toda mi vida taekwondo, le ha tocado aplicar sus conocimientos de artes marciales y ha retenido delincuentes, pero eso es todo.

-¿Nunca soñó con pegar chuletas en los Juegos Olímpicos?

-Ah, sí. Tuve uno de los dos instructores coreanos que ha habido en Chile y él le decía a mi madre que yo era seca. Pero, la vida me llevó por otros caminos.

-¿Cuáles son esos?

-Siempre quise ser periodista y trabajar en TVN.  Además fui madre a los 18 años y aunque recibí apoyo de mis padres, me enfoqué en mis estudios y eso significó que no me atrasara ni medio día en la carrera.

-¿Algún otro cinturón a la vista en el taekwondo?

-¡Ay! Es que hace como año y medio que no he podido entrenar, pero pretendo volver con todo luego. Es que para reintegrarse a las pistas hay que practicar al menos tres veces a la semana, de lo contrario… te va muy mal en los combates.

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