Enfermantes diferencias en precios de los remedios más vendidos

Autor: Diego López

Aplicación Yapp dejó en evidencia que las grandes cadenas tienen precios más abultados en comparación a farmacias de barrio o instituciones de salud.


A sus 65 años,  Jéssica Farías sufre fuertes dolores de cabeza. Para combatir este problema suele acudir a las grandes cadenas farmacéuticas para comprar migranol, pagando un promedio de 1.790 pesos por diez tabletas, sin saber que por la misma dosis, en la Farmacia Arauco de Santiago Centro, el producto se puede adquirir por sólo $990.

Esa y otras diferencias son los que dio a conocer un estudio realizado por el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac), que evidenció un aumento del 932 por ciento entre un remedio genérico con uno de marca. De esta muestra se basó la aplicación Yapp para aterrizar y comparar los precios de los productos más vendidos como el ibuprofeno, el losartan, clorfenamina, diclofenaco, Trio-val y muchos otros que pueden llegar a ser 4,5 veces más caros entre comercios, a solo días del anuncio del Presidente sobre la nueva Política Nacional de Medicamentos.

Para el ex presidente del Colegio Químico Farmacéutico, Mauricio Huberman, estas diferencias son producto de la inflación de precios que hacen las grandes empresas para jugar con los descuentos.

“Hay muchos productos que tienen convenios en las grandes cadenas. Dan 20 o 30 por ciento de descuento sobre esos precios inflados, que hace parecer que están más baratos, pero de todas formas terminan siendo más caros que los medicamentos en las farmacias pequeñas”, comentó el experto.

En esa línea, productos como el losartan de 50 mg de 30 comprimidos, para tratar la hipertensión, se puede adquirir a $2.699 en su precio más caro, pero al comprarlo en la Liga Chilena  contra la epilepsia, este tiene un valor de 600 pesos. Otro ejemplo es el tradicional ibuprofeno, que su precio más caro es de 1.499 pesos, versus los 400 de su versión más barata por la caja de 400 mg de 20 comprimidos.

“Estos precios hablan de que la salud en Chile no es un derecho. Nosotros estamos pidiendo hace rato que lo sea, pero el Estado asegura sólo el acceso, y eso no es lo mismo”, agregó Huberman.

La presidenta  del Colegio Médico, Izkia Siches, agregó que “como sabemos que la fiscalización es difícil, creo que ha llegado la hora de plantear regulación de precios y compra centralizada”.

La especialista también agregó que “la diferencia  de precios  demuestra el libertinaje de farmacias y laboratorios en nuestro país. La industria debe demostrar un estándar ético para dedicarse a los “negocios” de salud. Y las propuestas del gobierno es un avance, pero se puede no solo ajustar el mercado sino de frentón regularlo”.

Top de La Cuarta

Seguir leyendo